Estudio identifica tres fármacos existentes para prevenir el Alzhéimer
Una vacuna contra el herpes zóster, el sildenafilo y el riluzol son los tres medicamentos aprobados para otras dolencias que un panel de expertos ha seleccionado como prioritarios para su reutilización. Un estudio de la Universidad de Exeter, financiado por la Alzheimer’s Society, los señala como candidatos para tratar o prevenir esta demencia.
Reutilización de fármacos: una estrategia eficaz
El proceso para crear nuevos fármacos contra la demencia es largo, costoso y sin garantías. En cambio, reutilizar medicamentos ya aprobados ahorra tiempo, reduce costes y minimiza los riesgos para la salud. El estudio, respaldado por el NIHR, revisó 80 medicamentos con un panel de 21 expertos internacionales.
Los tres candidatos y su mecanismo de acción
El panel seleccionó tres fármacos que actúan sobre procesos biológicos del Alzhéimer. Zostavax es una vacuna contra el herpes zóster que podría potenciar la respuesta inmunitaria cerebral. Sildenafilo (Viagra) ayuda a proteger células nerviosas y reduce la proteína tau, mejorando el flujo sanguíneo al cerebro. Riluzol, usado para la enfermedad motoneuronal, también reduce los niveles de tau y mejora la cognición en estudios con animales.
La vacuna contra el herpes zóster, como principal candidato
La vacuna Zostavax destaca como el tratamiento más prometedor. Solo requiere dos dosis y tiene un sólido historial de seguridad. Estudios anteriores indican que sus receptores pueden tener hasta un 16% menos de riesgo de desarrollar demencia. Los investigadores planean un ensayo clínico a gran escala en el Reino Unido para comprobar su eficacia.
Antecedentes: Un camino largo para nuevos tratamientos
El desarrollo de nuevos fármacos para la demencia lleva entre 10 y 15 años, con elevados costes y sin garantías de éxito. Esta realidad hace que la reutilización de medicamentos ya aprobados se presente como una vía de investigación más rápida y con menos riesgos.
Cierre: Próximos pasos hacia la verificación clínica
La profesora Anne Corbett, de la Universidad de Exeter, declaró que la reutilización de fármacos es clave para convertir medicamentos actuales en tratamientos futuros. Sin embargo, se necesitan ensayos clínicos sólidos para confirmar la eficacia de estos tres candidatos en la prevención o el tratamiento del Alzhéimer.