Cuba revive la crisis del «período especial» por escasez extrema de combustible
La economía cubana se contrajo casi un 40% durante la crisis de los años 90. El colapso de la Unión Soviética cortó el suministro de petróleo e insumos básicos a la isla.
Un paisaje de desamparo y adaptación forzosa
Durante el llamado «período especial», las ciudades estaban a oscuras. El transporte colapsó, llevando a usar caballos para arrastrar autobuses y a una importación masiva de bicicletas desde China. La escasez generó nuevas enfermedades por falta de vitaminas y dietas desesperadas.
Consecuencias económicas y sociales inmediatas
El país perdió el 80% de su comercio exterior de la noche a la mañana. Esta crisis disparó el «maleconazo» en 1994, una protesta masiva en La Habana que fue contenida por Fidel Castro e inició la oleada de los «balseros» que huían de la isla.
Antecedentes: La dependencia que precedió al colapso
La profundidad de la dependencia cubana de la Unión Soviética quedó clara con su colapso. Cuba no producía insumos básicos, todo llegaba desde Moscú. Esta crisis se agravó con el recrudecimiento del embargo estadounidense desde 1992.
Cierre: Las secuelas persistentes de una crisis
La situación generó una pérdida masiva de población, especialmente de jóvenes. Cuba ha perdido un cuarto de sus habitantes desde entonces, un fenómeno migratorio que continúa en la actualidad.