Comandante Sokol afirma que la Policía carece de armamento para enfrentar a grupos criminales
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, admitió que la institución no cuenta con equipo ni armamento adecuado para enfrentar a grupos delictivos con armamento sofisticado. Sokol atribuyó esta situación a las gestiones de los últimos 20 años y anunció un plan de modernización. Además, señaló que estructuras criminales han penetrado instituciones como la Policía, la Fiscalía y probablemente el Órgano Judicial.
Reconocimiento de una institución desprotegida
El jefe policial señaló que en las últimas dos décadas la Policía «ha sido desarticulada». Afirmó que «la sociedad tiene que saber que lamentablemente nos han dejado no solo un país, sino una institución totalmente desprotegida», en referencia a los gobiernos de Evo Morales, Jeanine Añez y Luis Arce. Este diagnóstico se presenta en medio de pesquisas por atracos violentos y crímenes vinculados al narcotráfico.
Búsqueda de recursos para la modernización
Frente a esta situación, Sokol anunció la presentación del nuevo Plan de Modernización y Reinstitucionalización de la Policía Boliviana. Dijo que se están generando recursos propios y buscando financiación externa para adquirir los «elementos indispensables». El objetivo es fortalecer las capacidades operativas para ejecutar operativos en zonas conflictivas y atacar a los grupos criminales.
Penetración criminal en las instituciones del Estado
Un punto crítico de la exposición fue la admisición de que estructuras criminales han penetrado instituciones clave. Sokol indicó que estos grupos se han apoderado de algunas calles y que su infiltración en la Policía, la Fiscalía y probablemente el Órgano Judicial «dificulta el trabajo que estamos desarrollando». Esta situación, según su análisis, ha generado un ambiente de inseguridad en el país durante los últimos 20 años.
Un legado de dos décadas según el mando policial
El comandante Sokol situó el origen de la actual debilidad institucional en el período de los últimos veinte años, que abarcó los gobiernos de Evo Morales, Jeanine Añez y Luis Arce. Sostuvo que este tiempo generó un ambiente donde los grupos delincuenciales se fortalecieron y apoderaron de espacios, mientras las instituciones estatales, incluyendo la Policía, quedaban relegadas y desprotegidas.
El camino hacia el fortalecimiento institucional
Las declaraciones del comandante Sokol implican un reconocimiento oficial de la grave desventaja logística y la infiltración criminal dentro del Estado. Su anuncio de un plan de modernización y la búsqueda activa de recursos marcan la hoja de ruta que pretende seguir la institución para recuperar su capacidad operativa y enfrentar a los grupos delictivos que operan en el país.