Vaticano ordena borrar el rostro de Giorgia Meloni de un fresco en basílica romana
El restaurador Bruno Valentinetti eliminó el rostro de la primera ministra italiana de una figura angelical. La orden partió del Vicario del Papa en Roma, cardenal Baldo Reina, tras la polémica generada. La Superintendencia Especial de Cultura inició una investigación.
La orden eclesiástica que rectificó la restauración
El restaurador y sacristán Bruno Valentinetti confirmó que «anoche borré el rostro porque me lo ordenó el Vaticano». La decisión fue tomada por el cardenal Baldo Reina, quien subrayó que las imágenes del arte sacro no pueden ser objeto de mal uso. La medida se ejecutó tras reuniones entre organismos de la Iglesia y el párroco de la basílica.
Repercusión institucional y nueva investigación
La Superintendencia Especial del Ministerio de Cultura abrió una investigación para localizar la documentación original de la capilla. La agencia de preservación cultural exigió que futuras restauraciones requieran una autorización acompañada de un boceto. Los trabajos se centrarán ahora en recuperar la imagen previa usando fotografías.
De la revelación a la polémica pública
El diario La Repubblica reveló la semana pasada el parecido del ángel restaurado con Meloni. La primera ministra comentó en Instagram: «No, decididamente no me parezco a un ángel». La basílica, cercana a la oficina de Meloni, se convirtió en un punto de curiosidad para turistas.
Implicaciones y criterios para el arte sacro
El caso establece un precedente sobre la protección de las imágenes religiosas frente a interpretaciones contemporáneas no autorizadas. El criterio eclesiástico reafirma que su único propósito debe ser apoyar la liturgia y la oración, alejándolas de explotaciones de carácter personal o político.