Trump y Petro mantienen su primera reunión en la Casa Blanca a puerta cerrada
El encuentro busca relanzar la relación bilateral tras meses de tensiones. Los presidentes de Estados Unidos y Colombia se reunieron sin acceso para la prensa. La agenda incluyó la lucha antinarcóticos y la gestión migratoria.
Un diálogo necesario entre dos posturas distantes
La reunión se desarrolló en la Oficina Oval y contó con las delegaciones de ambos países. Por parte estadounidense asistieron el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Por Colombia, estuvieron la canciller Rosa Villavicencio y el ministro de Defensa Pedro Sánchez Suárez. No hubo sesión de fotos pública en el Despacho Oval, rompiendo con el protocolo habitual de Trump.
Intereses clave sobre la mesa
Estados Unidos necesita que Colombia reciba migrantes indocumentados producto de sus deportaciones. Colombia requiere el apoyo de Washington, especialmente la certificación en la lucha antinarcóticos, que perdió el año pasado. Esta certificación es crucial para acceder a ayuda económica y mantener operaciones militares en zonas cocaleras.
Antecedentes de una relación en crisis
Los roces comenzaron con la campaña de deportaciones masivas de Trump, a lo que Petro respondió inicialmente frenando vuelos. La tensión escaló con acusaciones de «ejecuciones extrajudiciales» por parte de EE.UU. y la descertificación de Colombia por Washington. Trump llegó a acusar a Petro de ser un «líder del narcotráfico».
Cierre: Un futuro incierto con calendarios políticos divergentes
El encuentro ocurre con Petro a cinco meses de dejar el cargo y Trump con tres años por delante en su mandato. La repercusión inmediata incluye la reanudación de vuelos de deportación en aviones colombianos y la extradición del capo Pipe Tuluá a EE.UU. Ambas administraciones buscan estabilizar la relación en áreas de interés mutuo, aunque las diferencias ideológicas permanecen.