China lidera importaciones bolivianas tras desplazar a Estados Unidos en 20 años
China exportó bienes por 2.211,8 millones de dólares a Bolivia en 2024, según datos preliminares del INE. El gigante asiático pasó del séptimo al primer puesto como proveedor desde el año 2000, redefiniendo la geografía comercial del país.
Un giro histórico en los proveedores
La comparación con el año 2000 evidencia la magnitud del cambio. Estados Unidos era el principal proveedor entonces, con 454,3 millones de dólares, mientras China ocupaba un modesto séptimo puesto con 69,7 millones. En 2024, China multiplicó por más de 30 el valor de sus exportaciones a Bolivia.
China domina, Brasil se consolida y EE.UU. retrocede
China concentra alrededor del 22% del total importado por Bolivia. Brasil se mantiene como socio estratégico, escalando al segundo lugar. Estados Unidos descendió al quinto puesto, con 807,9 millones de dólares, perdiendo peso relativo frente al avance asiático.
El crecimiento del comercio regional
Argentina, Perú y Chile incrementaron significativamente sus exportaciones hacia Bolivia. Perú superó por primera vez los mil millones de dólares, ubicándose como el cuarto proveedor. Esto confirma la relevancia de la integración económica con los países vecinos.
Nuevos actores y tendencia consolidada
El ranking muestra la irrupción de nuevos actores, como India, que ingresó al top 10. Los datos de 2025 indican que la tendencia se mantiene, con China y Brasil a la cabeza. Se observa una creciente concentración en los principales socios comerciales.
Antecedentes de un cambio estructural
Desde el año 2000, el valor de las importaciones bolivianas se multiplicó casi por cinco, pasando de 2.020 millones de dólares a cerca de 9.904 millones en 2024. Este crecimiento refleja un viraje sostenido en los socios comerciales que abastecen al mercado nacional.
Implicaciones de la nueva geografía comercial
El desplazamiento de Estados Unidos y el dominio chino plantean desafíos en términos de dependencia externa y estrategia comercial a largo plazo para Bolivia. La diversificación de proveedores es evidente, pero también la concentración en pocos actores principales.