Confirman un caso de virus de la lengua azul en un rebaño de Wexford
Un bovino en el condado de Wexford, República de Irlanda, ha dado positivo por el virus de la lengua azul (BTV). Este es el primer caso confirmado en el país, tras los detectados en Irlanda del Norte en diciembre. La enfermedad, transmitida por mosquitos culicoides, afecta a animales de pezuña hendida pero no supone un riesgo para la seguridad alimentaria o la salud pública.
Un caso esperado por las autoridades
El ministro de Agricultura irlandés, Martin Heydon, calificó la noticia como «no deseada pero no sorprendente», dada la propagación del virus por Europa, Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Aseguró que las investigaciones están en curso con muestreos adicionales para comprender la situación epidemiológica. Heydon vinculó la diseminación del virus al incremento de las temperaturas, que favorece a los insectos vectores, aunque señaló que el reciente descenso estacional hace «poco probable una propagación amplia en este momento».
Reacción y recomendaciones del sector
El ministro instó a los ganaderos a vacunar a sus animales y a consultar con su veterinario. Por su parte, el presidente de la Asociación de Proveedores de Leche y Mantequería de Irlanda (ICMSA), Denis Drennan, declaró a RTÉ que la noticia es «enormemente preocupante» para la familia afectada y la comunidad agraria en general.
Antecedentes: Qué es el virus de la lengua azul
El BTV-3 afecta a bovinos, ovinos, caprinos, ciervos y camélidos. Puede causar úlceras en la boca y la cara, dificultad para respirar y tragar, fiebre, cojera, deformidades fetales y mortinatos. El último brote comenzó en los Países Bajos en 2023, donde murieron decenas de miles de ovejas, y los insectos procedentes del continente comenzaron a infectar al ganado en el sureste de Inglaterra.
Cierre: Un virus de impacto variable
El impacto del BTV-3 varía considerablemente entre regiones. Algunos animales muestran pocos signos de infección y logran recuperarse, mientras que en otros casos la enfermedad es grave. Las autoridades mantienen la vigilancia y subrayan la vacunación como herramienta clave de control ante la presencia confirmada del virus en el territorio.