Pentágono prioriza defensa nacional y América Latina en nueva estrategia
La nueva Estrategia de Defensa Nacional (NDS) de EE.UU. para 2026 establece un giro en la política militar. El documento, publicado por el Pentágono, centra los esfuerzos en la protección del territorio nacional y el hemisferio occidental, al tiempo que reduce el apoyo directo a aliados y modera el tono hacia China y Rusia.
Un apoyo más limitado a los aliados tradicionales
La estrategia indica que los aliados asumirán la responsabilidad principal de su propia defensa. Mientras, las fuerzas estadounidenses se concentrarán en la defensa nacional y la región del Indo-Pacífico, ofreciendo un respaldo “más limitado”. Este enfoque representa un cambio respecto a políticas anteriores.
Un tono moderado hacia adversarios clave
El documento insta a mantener “relaciones respetuosas” con China y no menciona a Taiwán. Sobre Rusia, describe su amenaza como “persistente pero manejable”. Este lenguaje contrasta con la estrategia anterior de Biden, que calificaba a China como el desafío “más trascendental”.
América Latina, en el centro de la agenda
La NDS eleva la prioridad de la región. Afirma que el Pentágono restaurará el “dominio militar” estadounidense en el hemisferio occidental. El objetivo declarado es proteger el territorio nacional y garantizar el acceso a áreas clave. La estrategia vincula este dominio con la seguridad fronteriza y la lucha contra el narcotráfico.
Enfoque en la seguridad fronteriza nacional
El documento critica la gestión fronteriza anterior y la vincula directamente a la seguridad nacional. Anticipa que el Pentágono priorizará esfuerzos para “sellar las fronteras, repeler formas de invasión y deportar a inmigrantes ilegales”.
Un cambio de diagnóstico estratégico
La nueva hoja de ruta difiere de la anterior en la identificación de riesgos. Omite menciones al cambio climático, previamente considerado una “amenaza emergente”. En su lugar, sitúa la defensa del territorio y la influencia en América Latina como pilares centrales, alineándose con la estrategia de seguridad nacional publicada por Trump.
Repercusión en la política de defensa
La NDS redefine las prioridades operativas. El giro implica una redistribución de recursos y atención desde teatros globales hacia el continente americano. Este cambio formaliza en un documento del Pentágono el uso recurrente de las fuerzas armadas en América Latina visto durante el actual gobierno.