Encuesta en siete países de la UE: el 51% considera a Trump un enemigo de Europa
El 51% de los ciudadanos encuestados en siete países de la Unión Europea califica a Donald Trump como «un enemigo de Europa». Una encuesta realizada entre el 13 y el 19 de enero de 2026 a 7.498 adultos revela un endurecimiento de la percepción tras sus declaraciones sobre Groenlandia.
La polémica de Groenlandia transforma la percepción
Durante el periodo de la encuesta, Trump habló sobre «obtener» Groenlandia, un territorio autónomo danés. El 93% de los encuestados conocía estas declaraciones y el 84% las consideró un asunto serio. Este episodio convirtió un debate político en una cuestión de seguridad para muchos europeos.
Un acto de guerra hipotético y la respuesta europea
Frente a un escenario de intervención militar estadounidense en Groenlandia, el 81% lo calificaría de «acto de guerra contra Europa». Además, el 63% apoyaría el despliegue de tropas europeas para defender el territorio, porcentaje que sube al 84% en Dinamarca.
Divergencias nacionales en la percepción de la amenaza
La consideración de Trump como enemigo presenta notables diferencias por países. Dinamarca y España lideran con un 58%, seguidas de Bélgica (56%), Francia (55%), Alemania (53%) e Italia (52%). Polonia se distancia, con solo un 28% que lo ve como enemigo, reflejando su mayor dependencia de seguridad de Estados Unidos.
Pérdida de confianza en los principios democráticos de Trump
La encuesta muestra una profunda desconfianza hacia el liderazgo de Trump. Solo un 10% cree que respeta los principios democráticos. Un 44% opina que tiene tendencias autoritarias y otro 44% que se comporta como un dictador.
El precedente de Venezuela y la autonomía defensiva
Consultados sobre la operación estadounidense que capturó a Nicolás Maduro en Venezuela, el 63% la consideró ilegal. Este contexto alimenta un debate crucial: el 73% cree que la UE debe garantizar su defensa sin depender del apoyo de Estados Unidos.
Un punto de inflexión en la alianza transatlántica
Los resultados indican que muchos europeos ven ahora la OTAN como una alianza condicional. La percepción de Trump como una amenaza, agravada por el caso de Groenlandia, acelera el debate sobre la autonomía estratégica europea y replantea los fundamentos de la cooperación con Washington.