Trump demanda a JPMorgan y a su CEO por 5.000 millones de dólares
El expresidente denuncia que el banco le cerró cuentas por motivos políticos tras dejar el cargo en 2021. La demanda, presentada en Florida, alega «debanking» y uso de una lista negra reputacional. JPMorgan rechaza las acusaciones y afirma que actuó por riesgos legales.
Demanda por cierre abrupto de cuentas
La demanda judicial sostiene que JPMorgan Chase cerró varias cuentas de Donald Trump y sus negocios en febrero de 2021 con solo 60 días de preaviso. Alega que el banco lo hizo porque «el clima político del momento favorecía hacerlo», tras el asalto al Capitolio. Trump afirma que intentó contactar personalmente con Jamie Dimon, quien no resolvió el asunto.
Repercusión financiera y respuesta del banco
La acción de JPMorgan, según la demanda, cortó el acceso a millones de dólares y obligó a una reapertura urgente de cuentas en otras entidades. En un comunicado, el banco negó cerrar cuentas por motivos políticos o religiosos y aseguró que lo hace por riesgos legales o regulatorios.
Un patrón de disputas por «debanking»
Esta no es la primera acción legal de Trump contra una entidad financiera. La Organización Trump demandó a Capital One en marzo de 2025 por acusaciones similares. El caso sigue su curso judicial.
Contexto de tensión con Wall Street
La demanda se produce en un momento de máxima tensión entre la Casa Blanca y Wall Street. Trump amenazó la semana pasada con limitar los tipos de interés de las tarjetas de crédito. JPMorgan Chase, uno de los mayores emisores, dijo que combatiría cualquier tope.
Antecedentes: El «debanking» como fenómeno político
El «debanking» se ha convertido en un tema cargado de política en los últimos años. Varios políticos conservadores denuncian discriminación. Trump y otras figuras alegan que los bancos usaron el «riesgo reputacional» tras el 6 de enero de 2021 para cerrar cuentas. Sus reguladores actúan ahora para impedir ese motivo.
Cierre: Otros casos relevantes en Europa
Figuras como Nigel Farage y Marine Le Pen también han sido afectadas por cierres de cuentas. Farage llegó a un acuerdo confidencial con NatWest en 2025. En Alemania, cuentas de la AfD fueron canceladas. Los bancos implicados sistemáticamente niegan motivos políticos y citan obligaciones de cumplimiento normativo (AML/KYC).