Indígenas chiquitanos denuncian 20 años de avasallamientos y violencia
Representantes de pueblos originarios de la Chiquitania exigieron ayer una audiencia con el presidente del Estado, Rodrigo Paz. Denuncian superposición de tierras, hechos violentos y falta de justicia durante más de dos décadas. Piden frenar la toma ilegal de predios y respetar su cultura.
Exigen ser escuchados por la primera autoridad
La dirigente indígena María Mercado afirmó que las comunidades buscan, “aunque sea un poco de tiempo”, para que el presidente escuche su situación directamente. Este pedido se enmarca en un encuentro entre Paz, autoridades cívicas y productores por la toma ilegal de predios, un delito que recrudeció durante el gobierno masista.
Violencia y daños ambientales
Mercado denunció que los avasallamientos implican ocupación ilegal, agresiones físicas, maltratos y daños ambientales. Relató un caso reciente de violencia que dejó a un comunario de 76 años internado, un hecho que calificó como “crimen”. Exigió al Ministerio Público que identifique y procese a los responsables.
Un conflicto que arrastra décadas
La dirigente sostuvo que el problema en la Chiquitania no es nuevo. Las comunidades arrastran más de dos décadas de conflictos sin una respuesta efectiva del Estado, con pérdidas humanas y deterioro de la convivencia. “Somos gente pacífica y por eso abusan de nosotros”, lamentó.
Protestas se fortalecen
La toma pacífica y vigilia en las oficinas del INRA se fortaleció con la adhesión de comunidades chiquitanas. Estas denuncian avasallamientos sistemáticos, destrucción de viviendas y una presunta protección institucional a favor de grupos interculturales y organizaciones afines al MAS.
Antecedentes de un reclamo histórico
Según Mercado, varias tierras comunitarias han sido sobrepuestas con asentamientos de personas llegadas desde el interior del país, a quienes acusan de ejercer violencia contra las comunidades indígenas de las tierras bajas. “Han venido a avasallarnos y a quemar nuestra Chiquitania”, denunció.
Cierre: Un llamado al respeto y la justicia
La representante chiquitana pidió que se respete la cultura y los derechos de los pueblos indígenas, remarcando que no existe rechazo hacia otras culturas. “Nosotros siempre hemos respetado, pero no recibimos el mismo respeto”, afirmó, al reiterar su pedido de ser escuchados por el presidente y de que se frene el avasallamiento.