Magisterio Urbano anuncia movilizaciones y no garantiza inicio de clases
El Magisterio Urbano no garantiza el inicio del año escolar el 2 de febrero. El sector anuncia una «segunda batalla» por incremento salarial y convoca movilizaciones para este jueves en la Sede de Gobierno. Rechazan el congelamiento de salarios y señalan que sus haberes son inferiores al salario mínimo nacional.
Una batalla salarial que pone en riesgo el calendario escolar
El dirigente Alex Morales justifica las medidas porque los maestros «pasamos hambre y miseria» debido a la crisis por la eliminación de la subvención de hidrocarburos. Detalló que un maestro con 72 horas gana 2.540 bolivianos y uno con 80 horas gana 2.830, montos por debajo del salario mínimo de 3.300 bolivianos.
La respuesta del Gobierno y la postura firme del gremio
Morales aseveró que sostendrán un ampliado y enfatizó que no se garantiza el inicio de labores educativas si las respuestas del Gobierno son «totalmente tozudas». Reprochó que la justificación oficial sea señalar que los maestros tienen otros ingresos, como el ascenso de categoría, argumentando que eso es un bono de antigüedad.
Antecedentes de un conflicto prolongado
El Magisterio Urbano mantiene sus protestas por mejores salarios y anunció que encara una «segunda batalla» en esta demanda. El dirigente explicó que las movilizaciones se deben a que «las calles nos han enseñado a lograr los objetivos».
Implicaciones para el sistema educativo
El anuncio del Magisterio Urbano de no garantizar el inicio de clases el 2 de febrero genera incertidumbre sobre el calendario escolar. La convocatoria a movilizaciones este jueves marca el inicio de una nueva fase de presión al Gobierno para atender su demanda de incremento salarial.