Denuncian nuevo asalto armado al predio Santa Rita
Un grupo de personas encapuchadas y armadas ha ingresado nuevamente al predio agrícola Santa Rita en El Puente, provincia Guarayos. El abogado Álvaro Latorre confirmó que el campamento de trabajadores está rodeado y se realizan disparos en la zona.
Incursión en desarrollo con trabajadores cercados
El abogado Álvaro Latorre denunció que los asaltantes se movilizan en motocicletas, portan armas y permanecen encapuchados. Los trabajadores se encuentran prácticamente cercados dentro de las instalaciones. Según Latorre, son las mismas personas que ya protagonizaron una incursión el pasado 29 de mayo. El campamento está rodeado, las motos rondan y se realizan disparos, lo que mantiene a los trabajadores preocupados.
Repercusión sobre la actividad productiva
El predio mantiene cultivos de trigo y soya que podrían verse afectados por la nueva ocupación, aunque los sembradíos aún no están en cosecha. Latorre cuestionó la ausencia de intervención policial pese a las denuncias previas y recordó que el Ministerio Público emitió requerimientos de verificación que no se concretaron. El abogado advirtió: “Si algo llega a pasar, responsabilizamos a la Policía”.
Antecedentes de ocupaciones repetidas
Los propietarios denunciaron que el predio fue tomado por quinta vez semanas atrás. Reportaron robo de insumos agrícolas, daños a vehículos, secuestro de maquinaria, amenazas a trabajadores y la muerte de un perro, caso por el que existe una denuncia por presunto biocidio. A principios de junio, más de 20 trabajadores permanecieron dentro mientras grupos armados controlaban accesos y sectores estratégicos, aunque los asaltantes abandonaron el lugar sin intervención policial.
Implicaciones del conflicto sin intervención
Hasta la tarde del miércoles no se informó sobre operativos de desalojo o intervenciones policiales. Los propietarios exigen acciones inmediatas para garantizar la seguridad de los trabajadores y restablecer el control del predio. La repetición de estas incursiones sin respuesta de las autoridades profundiza la inseguridad en la zona y pone en riesgo la actividad agrícola.