La Federación Túpac Katari lanza una ultimátum al Gobierno para pacificar Bolivia
La Federación Departamental de Campesinos Túpac Katari de La Paz ha presentado una «última conminatoria» al Gobierno, estableciendo condiciones previas para cualquier diálogo y manteniendo los bloqueos en distintas regiones del país.
Condiciones previas para un eventual encuentro
El ejecutivo del sector, Vicente Salazar, explicó que la dirigencia no solicitó una reunión de diálogo, sino que estableció condiciones previas para un eventual encuentro con el Ejecutivo. «Es la última conminatoria al Gobierno para que pueda de una vez pacificar el país», señaló el dirigente.
Demandas y requisitos de la organización
Entre las demandas mencionadas por Salazar figuran la liberación de las personas detenidas durante el conflicto, el cese de la persecución política, el respeto a la indumentaria y a la wiphala, además de la adopción de soluciones efectivas frente a la crisis que atraviesa el país.
Posición de las bases y continuidad de los bloqueos
El dirigente remarcó que la dirección de la federación no sostendrá reuniones con representantes gubernamentales sin la autorización expresa de las 20 provincias que forman parte de la organización. Asimismo, ratificó la continuidad de los bloqueos y aseguró que las bases mantienen firme su posición respecto a las medidas de presión.
Disculpas y reivindicaciones
«Queremos pedir a la población una comprensión y solidaridad, porque el pueblo también está pensando en la reivindicación de los pueblos indígenas originarios. Pedimos disculpas a la población también, porque, hermanos, esta pelea es para todo el Estado Plurinacional de Bolivia», manifestó Salazar.
Contexto de las movilizaciones
Las movilizaciones buscan reivindicar los derechos de los pueblos indígenas originarios y exigir respeto a los recursos naturales. En ese contexto, la organización afirmó que estos sectores se consideran los legítimos propietarios de sus territorios.
Implicaciones del ultimátum
La organización mantiene los bloqueos en distintas regiones y aguarda una respuesta del Gobierno a las condiciones planteadas para avanzar hacia una eventual pacificación del conflicto, mientras que el Ejecutivo no ha iniciado un proceso de diálogo con la federación.