La Presa Baram fue derrotada hace una década en Borneo
Una coalición indígena y civil logró la derrota definitiva de la presa Baram en 2016 en Sarawak, Borneo, tras 26 meses de bloqueo. El proyecto hidroeléctrico de 1.200 megavatios habría inundado 400 km² y desplazado a 20.000 personas keniyah, kayan y penan.
Tres pilares sostuvieron la victoria
La campaña se basó en resistencia física liderada por indígenas, ciencia independiente y solidaridad internacional. Los bloqueos en dos accesos duraron 26 meses pese a amenazas y acoso. El jefe de Tanjung Tepalit, James Nyurang, fue uno de los líderes.
Ciencia rigurosa contra el proyecto
La doctora Rebekah Shirley demostró que energías solar, eólica, microhidráulica y biomasa cubrían la demanda sin inundar valles. El doctor Daniel Kammen informó al entonces jefe de gobierno Adenan Satem de que la presa Bakun ya producía excedentes de electricidad.
La solidaridad internacional amplificó la lucha
La coalición incluyó a Borneo Project, Bruno Manser Fonds y SAVE Rivers. Su papel fue traducir el testimonio local en atención global y presión financiera. El 30 de julio de 2015, Satem anunció una moratoria; en marzo de 2016 se retiró la oficialización de la presa.
El legado de Berta Cáceres
La líder lenca de Honduras, presente en la cumbre WISER de 2015, afirmó que el río le dijo que la campaña ganaría. Fue asesinada en marzo de 2016. Su certeza, según el análisis, era un peligro para los beneficios de los extractores.
Antecedentes de presas perjudiciales en Sarawak
Las mega presas en Sarawak enriquecen a contratistas y concesionarios, mientras las comunidades desplazadas quedan empobrecidas. La presa Bakun (2011) desplazó a más de 10.000 personas en un reasentamiento calificado como fracaso de derechos humanos. La presa Murum (2014) repitió el patrón.
Implicaciones para futuras luchas
El modelo de la campaña —resistencia indígena, ciencia independiente y solidaridad internacional que no suplanta el liderazgo local— se ha reactivado en distintas victorias mundiales. La presa Baleh sigue en construcción y el gobierno propone presas en cascada en cinco sistemas fluviales. La lucha continúa, pero el análisis concluye que se pueden detener y también demoler presas, como ocurrió en 2024 en el río Klamath.