Un suelo estéril respiró durante seis años
Un suelo irradiado siguió consumiendo oxígeno y emitiendo CO₂ durante seis años, según un estudio del laboratorio de Sébastien Fontaine, del INRAE francés. Los investigadores, que buscaban una línea base de carbono en suelo sin vida, descubrieron que procesos similares al metabolismo celular pueden ocurrir sin presencia de organismos vivos.
El hallazgo accidental: un suelo que no dejaba de respirar
Fontaine sometió muestras de tierra a radiación gamma para eliminar toda vida. Tras la esterilización, la emisión de CO₂ no cesó. Durante más de 100 días, el ritmo se mantuvo estable. El equipo repitió el experimento y obtuvo los mismos resultados. Para confirmar que no había contaminación, aplicaron más radiación, presión y calor; el suelo siguió emitiendo CO₂.
Reacciones bioquímicas sin células vivas
En 2025, en la revista Science Advances, Fontaine propuso que el ciclo de Krebs, un proceso metabólico clave, podría ocurrir fuera de las células. El equipo detectó cuatro de las ocho moléculas intermedias del ciclo en muestras estériles de seis meses. Joseph Moran, químico de la Universidad de Ottawa, afirmó que los resultados muestran que «la química de la vida no es exclusiva de la vida, es la química de la geología».
Un debate científico sobre el origen de la vida
Para Markus Ralser, bioquímico del Hospital Charité de Berlín, las reacciones metabólicas sin enzimas podrían ser más comunes de lo pensado. «Si el metabolismo fuera muy difícil de lograr, el planeta no estaría lleno de vida ahora», señaló. Sin embargo, Sudha Rajamani, astrobióloga del IISER de Pune, advirtió que enzimas degradadas podrían seguir activas en el suelo; aunque Fontaine afirma que ninguna enzima conocida dura seis años.
¿Procesos anteriores a la vida?
Clémentin Bouquet, coautor del estudio, destacó que «no siempre distinguimos procesos que indican presencia o ausencia de organismos vivos». Ahora investiga orígenes prebióticos de otras cascadas bioquímicas. La hipótesis central es que metales como hierro y zinc en el suelo podrían catalizar reacciones similares al metabolismo, un escenario que encaja con teorías sobre el origen de la vida basadas en el metabolismo.