Siete gobernadores crean unión para profundizar autonomías
Los gobernadores de siete departamentos crearon la Unión de Gobernaciones Departamentales y convocaron al presidente Rodrigo Paz a una mesa técnica para el 25 de mayo de 2026. Plantean la profundización de las autonomías como alternativa a las asimetrías y conflictos del país.
Reunión en Sucre y asistentes al acto
En Sucre, durante el 217 aniversario del Primer Grito de Libertad, el gobernador anfitrión Luis Ayllón recibió a sus pares María René Soruco (Tarija), Juan Pablo Velasco (Santa Cruz) y Edgar Sánchez (Oruro). Por videoconferencia se unieron los gobernadores de La Paz, Beni y Pando. No asistieron los de Potosí y Cochabamba por conflictos.
Objetivos y declaraciones de los gobernadores
Los participantes coincidieron en que la descentralización es el camino para superar desequilibrios económicos. Velasco destacó que aportan propuestas para la pacificación del país y que la solución pasa por el diálogo. Soruco afirmó que plantean propuestas institucionales para aprovechar el modelo autonómico. Sánchez declaró terminada la etapa del modelo centralista, generador de desequilibrios y convulsión social.
Conclusiones y peticiones concretas
Los gobernadores acordaron impulsar una ley de sostenibilidad financiera departamental para eliminar transferencias de atribuciones del nivel central. También promoverán la departamentalización de tributos y la reformulación de la coparticipación tributaria para el Presupuesto 2027. Además, impulsarán una nueva Ley de Minería que actualice el régimen de regalías y solicitarán que la inversión extranjera se canalice de forma directa.
El origen del encuentro
La reunión se celebró en Sucre con motivo del 217 aniversario del Primer Grito de Libertad. Siete gobernadores crearon la Unión de Gobernaciones Departamentales como instancia permanente de coordinación y defensa de los intereses de cada entidad territorial autónoma.
Implicaciones del nuevo bloque autonómico
La Unión de Gobernaciones Departamentales se presenta como un mecanismo de presión institucional ante el gobierno central. Su objetivo es dar viabilidad a la descentralización para fortalecer la democracia y resolver los conflictos que mantienen en vilo al país.