Madres bolivianas generan casi la mitad del ingreso familiar
Miles de madres generan ingresos, empleo y movimiento económico desde el comercio, los servicios o el trabajo independiente. Aunque sostienen hogares y dinamizan mercados, enfrentan informalidad, exclusión financiera y brechas laborales.
El motor económico de los hogares
En Bolivia, más de la mitad de las madres mantiene actividad laboral y su aporte representa cerca de la mitad del ingreso promedio de los hogares. Gran parte trabaja en comercio, servicios y autoempleo, sectores que sostienen la economía urbana. El INE muestra que gran parte de las mujeres ocupadas trabaja en informalidad. La CEPAL advierte que las mujeres latinoamericanas mantienen mayores tasas de precariedad laboral y menores ingresos.
Testimonios de trabajo y necesidad
Carmen Yépez, artesana en Santa Cruz, trabaja por cuenta propia desde hace más de 20 años. Afirma que su emprendimiento nació por urgencia: “Dar los primeros pasos es difícil, pero no imposible”. Selma Linares, abogada paceña, crió sola a sus dos hijas y eligió el trabajo independiente. Hoy cobra una jubilación mínima y sigue trabajando. Nunca accedió a un préstamo: “Mujer, madre soltera, sin casa propia y sin ingreso fijo… imposible”.
Barreras persistentes para las madres trabajadoras
La ASFI reporta avances en inclusión financiera femenina, pero persisten barreras para créditos productivos entre trabajadoras independientes. Selma denuncia otra carga: la tributaria. “A veces debo priorizar el impuesto antes que el alimento”, dice. La economista Carmen Correa señala que el aporte de las madres suele invisibilizarse porque ocurre fuera de estructuras tradicionales.
Antecedentes: el rostro femenino de la economía cotidiana
Carmen Yépez atiende su puesto en La Recoba desde hace más de 20 años. Selma Linares ejerce la abogacía de forma independiente. Ambas representan a las miles de madres bolivianas que sostienen la economía cotidiana pese a la informalidad y la exclusión.
Implicaciones: una deuda pendiente con las madres trabajadoras
Las madres bolivianas generan casi la mitad de los ingresos familiares, pero enfrentan informalidad, exclusión financiera y precariedad laboral. La economista Carmen Correa advierte que su aporte sostiene circuitos completos de producción y consumo. El país aún no resuelve las brechas que enfrentan.