Kyrgyzstán crea un corredor ecológico para el leopardo de las nieves
El corredor Ak Ilbirs, de 800.000 hectáreas, conecta áreas protegidas en Kyrgyzstán y permite la convivencia de la vida silvestre con actividades humanas como el pastoreo. Diseñado con modelos climáticos hasta 2070, protege más del 60% del hábitat idóneo para el leopardo de las nieves y otras especies.
Un corredor con visión climática
El corredor ecológico Ak Ilbirs, cuyo nombre significa «leopardo blanco» en kirguís, fue formalizado en 2025 por el proyecto CAMCA, liderado por el PNUMA. Conecta varias áreas protegidas de Kyrgyzstán en un terreno de alta altitud y ha sido diseñado utilizando modelos climáticos para los años 2040 y 2070. Según los científicos de la Universidad Humboldt de Berlín, la zona captura más del 60% del hábitat idóneo para el leopardo de las nieves (Panthera uncia), el argalí, el íbice asiático y el lobo gris. El país alberga una población estimada de 300 leopardos de las nieves, especie clasificada como vulnerable por la UICN.
Gestión comunitaria y monitoreo
A diferencia de otras áreas protegidas, el corredor no prohíbe el pastoreo, la silvicultura u otros usos del suelo, sino que los regula mediante un sistema de monitoreo. Un cuarto de las zonas de pastoreo están designadas como áreas de exclusión y existen vedas estacionales. Los pastores deben dejar aproximadamente un 40% de la cubierta vegetal para la fauna silvestre. Organizaciones locales como CAMP Alatoo y la Fundación Ilbirs capacitan a los pastores en medios de vida alternativos, como la apicultura y el cultivo de frutas y hortalizas, para reducir la presión sobre los pastos.
Presiones sobre el leopardo de las nieves
El hábitat de alta montaña en Asia Central enfrenta múltiples amenazas. El cambio climático provoca la reducción de glaciares, lluvias impredecibles y la degradación de los pastos, lo que obliga a los pastores a llevar su ganado a mayores altitudes. Esta situación genera competencia por el forraje con las presas silvestres del leopardo, lo que a su vez provoca conflictos cuando los leopardos atacan al ganado. Además, la caza furtiva para obtener pieles y huesos, destinados a la medicina tradicional china, representa una amenaza constante. En 2024, Kyrgyzstán elevó la multa por matar un leopardo de las nieves a 2 millones de soms (unos 23.000 dólares).
Implicaciones del modelo Ak Ilbirs
El corredor representa un modelo de conservación flexible que combina la protección de la biodiversidad con el desarrollo local. Los guardas voluntarios patrullan la zona, instalan cámaras trampa y vigilan actividades ilegales. Aunque la financiación gubernamental es limitada, la Fundación Ilbirs ha propuesto extender el corredor hasta Kazajistán y China. El proyecto demuestra que los ecosistemas pueden conservarse sin excluir a las comunidades que dependen de los recursos naturales, según Michele Bowe, de la UICN. Otros países de Asia Central ya revisan su legislación para aplicar modelos similares.