Bolivia expulsa a embajadora de Colombia y recibe respaldo de EEUU
La crisis en Bolivia escaló este miércoles a una crisis política y diplomática, con el Gobierno de Rodrigo Paz denunciando un intento de desestabilización ante la OEA, expulsando a la embajadora de Colombia y recibiendo el respaldo de EEUU y otros Gobiernos de la región. Las protestas, que comenzaron a principios de mes por reclamos salariales y escasez de combustibles, han derivado en pedidos de renuncia contra Paz, quien asumió el poder hace seis meses.
Protestas y bloqueos en La Paz y El Alto
Los bloqueos de carreteras y las protestas se concentran en La Paz y El Alto, donde participan sindicatos, campesinos aimaras y sectores afines al expresidente Evo Morales. La situación es crítica: los bloqueos mantienen aislada a la región, provocan escasez de alimentos, combustibles y medicamentos, y los precios en los mercados se han duplicado o triplicado.
Violencia y radicalización de las protestas
El lunes se registraron enfrentamientos, saqueos y ataques contra periodistas y ciudadanos, en la jornada más violenta desde el inicio del conflicto. El Gobierno acusa a Morales de promover la conflictividad y de buscar una ruptura constitucional, además de vincular parte de la movilización con estructuras del narcotráfico, algo que el exmandatario rechaza.
Respuesta del Gobierno de Rodrigo Paz
Paz anunció un reordenamiento de su gabinete para hacerlo más ágil y cercano a las demandas sociales, y la creación de un Consejo Económico y Social para socializar las reformas y contrarrestar las acusaciones de privatización. El Gobierno habilitó un puente aéreo con apoyo de aviones argentinos para trasladar alimentos e insumos básicos, aunque admite que la situación sigue siendo difícil.
La crisis se internacionaliza
Bolivia expulsó a la embajadora colombiana Elizabeth García por considerar injerencistas las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien calificó las protestas como una insurrección popular. En respuesta, Petro acusó al Gobierno boliviano de caer en extremismos y advirtió sobre el riesgo de una masacre. En contraste, EEUU dio su absoluto respaldo a Paz: el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que Washington no permitirá que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente.
Denuncia ante la OEA
El canciller Fernando Aramayo denunció en la OEA acciones orientadas a la desestabilización institucional y pidió atención internacional. Varios Gobiernos de la región, como Uruguay y República Dominicana, respaldaron al Ejecutivo boliviano y condenaron cualquier intento de alterar el orden constitucional.
Antecedentes del conflicto: reclamos salariales y escasez de combustibles
La crisis comenzó a principios de mayo de 2026 por reclamos salariales, escasez y mala calidad de combustibles y el rechazo a varias reformas. Las protestas, que llevan 15 días, escalaron hasta convertirse en una crisis política y diplomática.
Implicaciones de la escalada
La crisis amenaza la estabilidad institucional de Bolivia y ha generado una confrontación diplomática con Colombia, mientras el respaldo de EEUU y la OEA condiciona la respuesta internacional. La situación humanitaria en La Paz y El Alto es crítica, con desabastecimiento de alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal.