La DEA regresa a Bolivia tras 18 años con funciones limitadas
La DEA vuelve a tener presencia en Bolivia casi dos décadas después de su expulsión, con una oficina en La Paz dedicada al intercambio de inteligencia criminal, según informó el Gobierno boliviano. Sus agentes no participarán en operativos antidrogas ni estarán en zonas sensibles como el Chapare.
Funciones restringidas en oficina de La Paz
El viceministro de Defensa Social, Justiniano, afirmó que «no hay operativos conjuntos con otros agregados policiales o con otras instancias» y que con la DEA no será la excepción. La cooperación se centrará «sobre todo en inteligencia, intercambio de información y fortalecimiento institucional».
Según el funcionario, vendrán dos personas de la DEA para «tener una presencia, probablemente en La Paz, trabajando tipo oficina». Rechazó versiones sobre agentes desplegados «físicamente en zonas rojas del Chapare», bastión de productores de hoja de coca y área de narcotráfico.
Cooperación con otros países y beneficios regionales
Justiniano señaló que Bolivia trabaja con agregados policiales de Brasil, Paraguay, Argentina y España. El principal beneficio del acercamiento con la DEA es el acceso a mecanismos regionales de intercambio ágil de información criminal.
Antecedentes de la salida de la DEA
Los agentes de la DEA y el entonces embajador estadounidense Philip Goldberg fueron expulsados por el expresidente Evo Morales en 2008, acusándolos de supuesta conspiración. El retorno fue anunciado hace seis meses por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Implicaciones del regreso de la agencia antidroga
En la visita a Washington, los funcionarios bolivianos analizaron el caso del supuesto narcotraficante Sebastián Marset, detenido el 13 de marzo en Santa Cruz y entregado a Estados Unidos. Marset enfrenta cargos por lavado de dinero del narcotráfico con posible condena de hasta 20 años de prisión, según la Fiscalía del Distrito Este de Virginia.