Trump llega a Pekín para cumbre tensa con Xi Jinping
Trump afronta en dos días una agenda que incluye reuniones bilaterales, cena de Estado y actos protocolarios. El presidente de Estados Unidos llegó a Beijing para una visita de Estado en medio de tensiones por la guerra en Irán y presiones comerciales. Ambos mandatarios se muestran conciliatorios, pero el encuentro se prevé tenso.
Objetivos de China en la cumbre
China buscará logros pequeños y concretos y se mantendrá realista y pragmática. Beijing desea un reinicio general de las relaciones, pero sabe que es poco probable. El objetivo básico es prorrogar la tregua arancelaria de un año acordada en octubre tras una guerra comercial donde los aranceles estadounidenses llegaron al 145%. China se daría por satisfecha con reducciones arancelarias limitadas.
Presión por la guerra de Irán
El tema de Irán será difícil de evitar en la reunión. Estados Unidos aumenta la presión sobre China apuntando a sus lazos económicos con Teherán. Trump advirtió con un arancel del 50% a productos chinos si Pekín proporciona asistencia militar a Irán. Sin embargo, China no aceptará la presión de Estados Unidos para tomar medidas contra Irán o Rusia.
Cartas de negociación chinas
La principal carta de China son sus tierras raras, metales cruciales para industrias como teléfonos inteligentes y autos eléctricos. China domina desde las reservas hasta la innovación, lo que constituye la herramienta más poderosa si se necesitan concesiones de Estados Unidos. Pekín podría preparar victorias rápidas como comprar más productos agrícolas estadounidenses o aviones Boeing.
Preparación de Pekín
China se ha protegido diversificando el comercio hacia el sudeste asiático y fortaleciendo sus herramientas legales. Muchas medidas como la diversificación de importaciones de energía y la autosuficiencia tecnológica son anteriores al segundo mandato de Trump. El bloqueo reciente de la adquisición de Manus por Meta ejemplifica su manual de estrategias.
Confianza china ante la cumbre
El gobierno chino acude con confianza cautelosa. Cree que puede absorber mejor la presión y se siente más cómodo jugando a largo plazo que Trump, quien enfrenta elecciones de mitad de mandato. Está previsto un viaje a Pekín del presidente ruso Vladímir Putin en el primer semestre, lo que enviaría el mensaje de que el apoyo chino a Rusia no desaparecerá tras la cumbre con Trump.
Implicaciones del encuentro
El resultado de la cumbre definirá la prórroga de la tregua comercial y el tono de las relaciones bilaterales. La posición de China sobre Irán y Rusia se mantendrá firme pese a la presión estadounidense, mientras que el control de las tierras raras le otorga capacidad de negociación. La visita de Putin reforzaría la alianza estratégica chino-rusa.