León XIV vincula compasión cristiana y musulmana en el coloquio
La compasión y la empatía corren el riesgo de desaparecer en los tiempos modernos, según el Papa. León XIV lanzó un llamado a reavivar la humanidad y transformar la indiferencia en solidaridad durante un saludo a los participantes en el Coloquio por el Diálogo Interreligioso, con amplia presencia musulmana.
Papa identifica valores comunes entre tradiciones
El pontífice señaló que la tradición musulmana asocia la compasión como un don de Dios en el corazón de los creyentes. La compasión y la empatía representan actitudes fundamentales en la tradición musulmana y cristiana, según León XIV. La empatía es saber comunicarse hablando al corazón, buscando su apertura, belleza y esperanza en lugar de rabia y clausura.
Advertencia sobre la desaparición de la compasión
El Papa alertó que la compasión corre el riesgo de desaparecer, sumergida por un flujo continuo de imágenes y videos de los sufrimientos de los otros. La empatía se está convirtiendo en uno de los desafíos espirituales más serios de nuestro tiempo, advirtió. En Jesucristo, esta compasión divina se hace visible y tangible, asumiendo la naturaleza humana para devenir la encarnación viviente de la compasión.
Presencia musulmana en el coloquio
Entre los asistentes al Coloquio por el Diálogo Interreligioso se encontraba Hassan bin Talal, príncipe heredero de Jordania. León XIV destacó que revivir la humanidad donde se ha enfriado puede encontrar en la compasión y la empatía los instrumentos más eficaces para restituir dignidad al otro.
Primer año de pontificado de León XIV
La intervención del Papa se produce tras cumplir un año de su pontificado. La compasión tiene su origen siempre en el mismo Dios, afirmó el pontífice, quien vinculó la tradición cristiana y musulmana en este valor. El amor a los pobres es la garantía evangélica de una Iglesia fiel al corazón de Dios.
Implicaciones sociales de la misericordia
León XIV afirmó que la implicación de la misericordia comporta consecuencias sociales, como afirmaba León XIII en su carta encíclica RERUM NOVARUM. Esta doctrina auspicia una particular atención en apoyo de la sociedad y el Estado hacia los pobres y los marginados, señaló el pontífice. La intervención amplía notablemente el desarrollo de las bases de su pontificado.