La UMSA detecta gasolina con goma ocho veces sobre el límite legal
Una muestra de gasolina en La Paz alcanzó 38,8 mg/100 ml de goma, frente al máximo legal de 5 mg/100 ml. El Instituto de Investigaciones Químicas de la UMSA analizó tres muestras de gasolina de 85 octanos, a solicitud de Bolivia Verifica, y concluyó que incumplen el Decreto Supremo 4718.
Tres de tres muestras incumplen la normativa
Los análisis, realizados bajo normas ASTM, revelaron que las muestras BV-1 (6,6 mg/100 ml), BV-2 (38,8 mg/100 ml) y BV-3 (7,2 mg/100 ml) superan el límite de 5 mg/100 ml de goma. La muestra BV-2 también presentó anomalías en gravedad específica, tensión de vapor y corrosión. El director del Instituto, Luis López, afirmó que el combustible que no cumple los parámetros “no debería aceptarse y debería devolverse al proveedor”.
Repercusión en motores y salud
Especialistas como Fernando Rodríguez vinculan la presencia de goma a una degradación por oxidación y la atribuyen a la calidad del combustible importado por el Estado. El investigador Ronald Lara advirtió que componentes como el manganeso y el plomo, presentes en las muestras, generan gases nocivos y su efecto acumulativo “puede ser devastador” tras décadas de uso. El propio presidente de YPFB, Sebastián Daroca Oller, reconoció una “crisis de calidad” en la gasolina importada durante el primer trimestre de 2026.
La crisis de calidad estalla en enero de 2026
El escándalo del denominado “combustible basura” comenzó a fines de enero de 2026 con denuncias de fallas masivas en vehículos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Informes internos de YPFB ya advertían desde finales de 2025 de sedimentos en tanques y mezclas deficientes. El Gobierno despidió a cientos de trabajadores y militarizó plantas, mientras YPFB activó un sistema de compensaciones que, hasta abril, superaba el millón de dólares, con más de 11.000 reclamos registrados.
Falta de control oficial y búsqueda de responsabilidades
El diputado Rolando Kobayashi denunció que los laboratorios de la ANH no pueden detectar goma ni manganeso. YPFB destinó cerca de 2 millones de dólares a compensaciones, lo que especialistas interpretan como un reconocimiento indirecto de los daños. La viceministra Tatiana Genuzio confirmó que el producto importado no cumplía especificaciones y que se realiza “trazabilidad” para establecer responsabilidades contra los proveedores internacionales.