Rubio y el Papa buscan calmar la tensión tras ataques de Trump
La reunión de 45 minutos entre Marco Rubio y León XIV buscó encarrilar las relaciones entre Estados Unidos y la Iglesia, deterioradas por los ataques de Donald Trump al pontífice. El encuentro, calificado como «amistoso y constructivo», incluyó también al cardenal Pietro Parolin.
Diálogo para superar las arremetidas
El Papa y el cardenal Parolin insistieron ante Rubio en la intención de superar las arremetidas de Trump contra el Sumo Pontífice. En el diálogo con el Papa quedó clara la «solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede» y su compromiso común por la paz. Con Parolin se evocaron las pullas polémicas y agresiones de Trump, y se trató el tema Cuba, donde la Iglesia juega un papel importante. Rubio, cubano de origen y católico, recibió apoyo a su gestión.
Elogios y coincidencias en la reunión
Rubio hizo un breve elogio de la gestión de León XIV y enfatizó las coincidencias con su gestión. Todas las personas protagonistas mostraron plenas coincidencias y Rubio consolidó su creciente prestigio diplomático. Su visita incluyó un amplio despliegue de seguridad con helicópteros.
Antecedentes: ataques de Trump al Papa
El presidente Trump reiteró en una entrevista que el Papa consideraba que «está bien que Irán tenga un arma nuclear», algo que el pontífice nunca dijo. En otra ocasión, Trump descalificó al Papa afirmando que fue elegido solo por ser estadounidense. León XIV invitó a Trump a «hablar con la verdad» y le recordó que la Iglesia se opone a todas las armas nucleares.
Implicaciones de la visita de Rubio
La reunión buscó encarrilar las relaciones entre EE.UU. y la Iglesia. Rubio se entrevistará con la primera ministra italiana Giorgia Meloni, que también tiene problemas con Trump por los ataques al Papa. Trump también reprocha a Italia que no lo apoyó en la guerra contra Irán, y su bronca se extiende a otros aliados europeos.