Quince policías detenidos en Portugal por tortura a vulnerables
Quince agentes de policía fueron detenidos en una investigación sobre violencia contra víctimas vulnerables en dos comisarías de Lisboa, según informó la policía portuguesa. El caso abarca a más de veinte agentes y salió a la luz en 2024.
Detenciones y cargos en la investigación
En enero, dos agentes de unos veinte años fueron acusados de tortura, violación y abuso de poder. Las agresiones fueron grabadas y compartidas en grupos de WhatsApp con decenas de agentes. En marzo, otros siete fueron detenidos, y el martes se sumaron un civil y quince policías más, dos de ellos jefes, según fuentes policiales. No se ha aclarado si los nuevos detenidos participaron en los abusos o no los denunciaron.
Víctimas y lugares implicados
Los hechos se vinculan a las comisarías de Rato y Bairro Alto en Lisboa durante 2024 y 2025. Las víctimas eran drogadictos, personas sin hogar e inmigrantes. El ministro del Interior, Luís Neves, afirmó que no hay indicios de otras comisarías, pero señaló una complacencia y aceptación de mala conducta. «Son delitos particularmente graves», declaró a la TV portuguesa, diferenciando entre quienes callaron y quienes participaron en la violencia.
Reacciones de organismos y sindicatos
Amnistía Internacional advirtió sobre un «enorme sentimiento de impunidad» entre los agentes, y señaló que las víctimas tenían miedo de denunciar. El Sindicato Nacional de Oficiales de Policía calificó las acusaciones de perturbadoras y pidió mayor rigor en la selección de agentes. El jefe de la Policía de Seguridad Pública (PSP), Luís Carrilho, defendió una tolerancia cero ante la mala conducta y prometió que el país puede seguir confiando en la policía.
Antecedentes del caso de tortura policial
El caso salió a la luz en 2024 y ya involucra a más de veinte agentes de policía. En enero de 2025, dos agentes fueron acusados formalmente de tortura, violación y abuso de poder, y las imágenes de los abusos circularon en grupos de WhatsApp entre decenas de policías.
Implicaciones de la crisis en la policía portuguesa
La investigación revela una presunta red de abusos en dos comisarías de Lisboa y expone la vulnerabilidad de las víctimas, que no se atrevían a denunciar. El caso ha cuestionado la confianza en la policía y ha llevado a exigir cambios en el proceso de selección de agentes, mientras las autoridades insisten en la tolerancia cero contra la mala conducta.