Bolivia pagará remesas al cambio referencial desde el 7 de mayo
Las remesas se pagarán al tipo de cambio referencial y los ahorros en dólares se devolverán desde julio. El Gobierno anunció medidas para normalizar el flujo de divisas. Las disposiciones entran en vigor esta semana y fijan un cronograma de devoluciones desde el 15 de julio.
Remesas al cambio referencial en el sistema bancario
A partir del 7 de mayo, las remesas enviadas desde el exterior podrán cobrarse en el sistema financiero al tipo de cambio referencial. El director de la ASFI, Wálter Requena, afirmó que las remesas podrán recibirse sin problema a través del sistema financiero. El objetivo es reducir la dependencia de intermediarios y recuperar el rol de las entidades financieras como canal principal de circulación de divisas.
Devolución de dólares desde julio
Desde el 15 de julio, los ahorristas podrán retirar sus depósitos en dólares de forma gradual durante un año. El plan comienza con depósitos entre $us 1.001 y $us 3.000. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, confirmó que se devolverán $us 933 millones a personas naturales de forma escalonada. El presidente del BCB, David Iván Espinoza, explicó que el ente emisor utilizó dinero de los ahorristas en dólares para pagar compromisos de gestiones anteriores.
Origen de las restricciones
En los últimos años, recibir dinero del exterior en Bolivia se volvió complejo. Las familias recurrieron a intermediarios, pagaron comisiones adicionales y aceptaron tipos de cambio inciertos. El flujo de remesas, que bordea los $us 1.000 millones anuales, migró hacia canales informales debido a la brecha entre el tipo de cambio oficial y el real. El BCB utilizó recursos de ahorristas en dólares, creando fondos que concentran $us 2.084 millones retenidos.
Implicaciones de las medidas
El nuevo esquema busca restituir la confianza de los depositantes y ofrecer certidumbre sobre el acceso a los recursos. Se espera una mayor trazabilidad de los flujos y una reducción de costos asociados a la intermediación. El plan contempla desembolsos mensuales de $us 40 millones para garantizar liquidez sin generar presiones sobre el sistema financiero.