Austria expulsa a tres diplomáticos rusos por espionaje
Austria ha expulsado a tres diplomáticos rusos acusados de espiar mediante antenas instaladas en sus edificios diplomáticos. La ministra de Exteriores, Beate Meinl-Reisinger, confirmó la medida y calificó el espionaje como un problema de seguridad para el país.
Antenas en la embajada rusa para interceptar datos
Los diplomáticos, que ya han abandonado Austria, utilizaron un bosque de antenas en los tejados de la embajada rusa en Viena y en un complejo diplomático ruso. Según la cadena pública ORF, esas antenas permitían interceptar datos enviados por satélite por organizaciones internacionales. La ministra Meinl-Reisinger declaró que “es inaceptable que la inmunidad diplomática se utilice para llevar a cabo espionaje”.
Reacción de Rusia y antecedentes de espionaje
La embajada rusa calificó la expulsión de “injustificada, políticamente motivada e inaceptable” y advirtió de que Moscú responderá con dureza. Austria ya había expulsado a 14 diplomáticos rusos desde el inicio de la guerra en Ucrania. En enero, un exfuncionario de inteligencia, Egisto Ott, fue juzgado en Viena por entregar información a oficiales de inteligencia rusos y a Jan Marsalek, el fugitivo ejecutivo de Wirecard, supuestamente a cambio de dinero. Marsalek, buscado por la policía alemana, es considerado un activo de inteligencia del FSB ruso.
Tradición de Viena como centro de espionaje
Viena mantiene una larga tradición como centro de espionaje desde la Guerra Fría, cuando Austria, neutral y cercana al Telón de Acero, servía como puesto de escucha. Actualmente, acoge sedes de la ONU y la OSCE, y muchos países tienen varias misiones diplomáticas, lo que ofrece cobertura para espías. El último informe gubernamental austriaco señaló que Viena es “uno de los últimos lugares para la inteligencia de señales rusa en Europa” y que la reputación internacional de Austria se ve dañada por estas actividades.
Implicaciones para la seguridad y las relaciones bilaterales
La expulsión refleja un endurecimiento de la postura austriaca contra el espionaje ruso. Alrededor de 220 personas siguen acreditadas en las misiones diplomáticas rusas en Austria. La medida probablemente empeorará las relaciones con Rusia y refuerza la vigilancia sobre las actividades de inteligencia en el país.