Víctima de pastor peruano llega a Santa Cruz para seguir caso
Ester O., segunda víctima del pastor peruano Marco Antonio Núñez del Arco, ha llegado a Santa Cruz desde Perú para realizar el seguimiento de su caso. El religioso se encuentra detenido en la cárcel de Palmasola desde el 13 de febrero de 2026, acusado de delitos de índole sexual.
La víctima viaja desde Perú para vigilar la investigación
Ester O., prima hermana del agresor, ha decidido trasladarse a la capital cruceña para conocer de cerca el avance de las investigaciones. La mujer denuncia que sufrió abusos desde los 13 años, manteniendo una relación sentimental bajo manipulación y patrones de violencia. Su denuncia fue la segunda presentada contra Núñez del Arco, pero fue la primera causa que motivó su ingreso en prisión.
La primera denuncia y el estado del proceso
La primera denuncia la interpuso Vanesa Higazy, quien asegura haber mantenido una relación sentimental desde que tenía 16 años durante nueve años. Aunque la Fiscalía rechazó inicialmente esta denuncia, el fiscal departamental de Santa Cruz anunció la reversión del cierre de la causa, permitiendo que continúen las investigaciones. Por este caso, la Justicia otorgó 60 días de detención preventiva al religioso.
Rechazo de los recursos de apelación del acusado
Desde su reclusión en Palmasola, Marco Antonio Núñez del Arco ha intentado mediante su defensa legal plantear recursos de apelación para obtener su libertad. Todas estas solicitudes han sido rechazadas por las autoridades judiciales.
Antecedentes: dos denuncias por delitos sexuales
El pastor peruano Marco Antonio Núñez del Arco enfrenta dos procesos judiciales en su contra por delitos de índole sexual. La primera denuncia fue presentada por Vanesa Higazy, y la segunda por su prima hermana, Ester O. El religioso se encuentra detenido en Palmasola desde el 13 de febrero de 2026.
Implicaciones del seguimiento del caso desde Santa Cruz
La llegada de la segunda víctima a Bolivia busca garantizar que las investigaciones avancen sin contratiempos. La presencia de Ester O. en Santa Cruz permite una supervisión directa del proceso judicial contra su agresor, quien permanece en prisión preventiva mientras se desarrollan las diligencias fiscales y policiales.