Trump ordena disparar a cualquier barco que mine Ormuz
La limpieza de minas iraníes en el Estrecho de Ormuz podría llevar hasta seis meses, según una evaluación del Pentágono. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este jueves a la Marina disparar y destruir cualquier embarcación que coloque minas en el estratégico paso marítimo.
Orden ejecutiva en redes sociales
Trump anunció en su red Truth Social que ha ordenado a la Marina de Estados Unidos disparar y destruir cualquier barco que esté poniendo minas en las aguas del Estrecho de Ormuz. El presidente escribió que «no hay duda» y que los removedores de minas están limpiando el estrecho con un nivel triplicado. Actualmente no hay buques estadounidenses en el estrecho, pero sí 17 al este, en el Golfo de Omán y el Mar Arábigo.
Repercusión política y económica
La posibilidad de que el desminado se extienda seis meses ha generado frustración entre demócratas y republicanos, según fuentes del Washington Post. Los precios del combustible y el petróleo podrían mantenerse elevados mucho después de cualquier acuerdo de paz, lo que tendría implicaciones políticas con las elecciones legislativas de noviembre, ya que los ciudadanos están preocupados por el costo de vida.
Antecedentes del conflicto en Ormuz
El régimen iraní declaró previamente que había minado una amplia franja del estrecho frente a la costa de Omán. Funcionarios que hablaron ante legisladores indicaron que Irán podría haber colocado 20 o más minas en el estrecho y sus alrededores, algunas mediante tecnología GPS y otras con pequeñas embarcaciones. Hasta ahora, todos los ataques anteriores contra barcos iraníes que colocaban minas han sido desde el aire.
Implicaciones del prolongado desminado
La mayoría de los estadounidenses cuestiona la decisión de Trump de ir a la guerra, según encuestas, y un creciente sector de sus votantes critica que haya violado su promesa de evitar campañas militares. Un portavoz del Pentágono calificó un cierre de seis meses como imposible e inaceptable para el ministro de Defensa Pete Hegseth, mientras las fuerzas estadounidenses continúan las operaciones de limpieza.