Trump amplía la tregua con Irán mientras se preparan nuevas conversaciones
La tregua de dos semanas entre EE.UU. e Irán, que expiraba el miércoles, ha sido extendida. La capital de Pakistán, Islamabad, se prepara para una posible nueva ronda de negociaciones. Ni Washington ni Teherán han confirmado públicamente el calendario.
Preparativos para una nueva ronda en Islamabad
Dos funcionarios regionales indicaron que EE.UU. e Irán han dado señales de celebrar nuevas conversaciones. Los mediadores pakistaníes recibieron confirmación de que los negociadores principales llegarían a Islamabad. El vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní Mohammad Bagher Qalibaf encabezarían los equipos. El ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, señaló que Irán no había confirmado formalmente su participación.
Desafíos y fricciones persistentes
Cualquier conversación enfrenta desafíos serios sobre el futuro del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Irán atacó barcos en el estrecho durante el fin de semana. Estados Unidos atacó y abordó un buque iraní que intentó eludir el bloqueo naval. La situación sigue siendo volátil y una reanudación de la guerra no está descartada.
Antecedentes de una tregua frágil
La tregua actual comenzó el 8 de abril. Una ronda anterior de negociaciones se celebró en Pakistán del 11 al 12 de abril, sin acuerdo. Esas fueron las conversaciones de más alto nivel entre EE.UU. e Irán desde 1979. Las autoridades en Islamabad han hecho preparativos similares a los de la primera ronda, lo que sugiere que se avecina otra.
Puntos críticos en disputa
El estrecho de Ormuz sigue en la práctica cerrado debido a ataques iraníes. Irán ha estado cobrando hasta 2 millones de dólares por buque para permitir el paso. Reabrir el estrecho es un foco clave de las negociaciones. Por otro lado, todo el uranio altamente enriquecido de Irán permanece en el país. Irán no ha enriquecido desde junio, pero sostiene su derecho a hacerlo con fines pacíficos.
Cierre: Implicaciones de la extensión
La extensión de la tregua mantiene una pausa en las hostilidades directas, pero los actos de provocación en el estrecho de Ormuz continúan. Las conversaciones en Pakistán representan un canal diplomático abierto, aunque las posiciones sobre el programa nuclear y el control del estrecho siguen distantes. La repercusión inmediata es la contención de una escalada militar a gran escala.