Producción minera cae hasta un 30% por combustible defectuoso y falta de explosivos
La producción minera en Bolivia ha caído entre un 20% y un 30%, según denuncian dirigentes del sector. La causa principal es la combinación de la mala calidad del combustible y la escasez crítica de explosivos, lo que ha derivado en paralización de equipos y reducción drástica de la actividad.
Combustible contaminado paraliza el transporte y la maquinaria
Dirigentes como Néstor Choque, de Canalmin, y Octavio Ramos, de Fencomin, coinciden en que la gasolina está “contaminada y no es óptima para trabajar”. Esto inutiliza vehículos livianos y obliga a los trabajadores a dedicar gran parte de su jornada a mantenimiento. El problema afecta directamente al traslado de personal, impidiendo el inicio de operaciones y dejando a trabajadores varados.
El «peregrinaje» por la falta de explosivos básicos
La escasez de los cuatro insumos básicos -dinamita, fulminantes, guías y nitrato- es el otro cuello de botella. Ramos describe la situación como un “calvario”. Empresas proveedoras como la estatal Fanexa y la privada Carmar no cubren la demanda de más de 3.000 cooperativas solo en La Paz. Esta escasez, según Choque, genera especulación y alza de precios sin control estatal.
Capacidad productiva superada por la expansión del sector
El analista Héctor Córdova explica que el problema de fondo es que la capacidad de producción de explosivos ha sido rebasada. Aunque el control estatal responde a razones de seguridad nacional, no puede convertirse en un obstáculo para la actividad económica si el Estado no garantiza el suministro.
Demandas y posibles soluciones estructurales
Frente a esto, Córdova plantea al Gobierno tres alternativas: fortalecer a Fanexa con inversión pública, importar masivamente explosivos o abrir el mercado al sector privado. Además, destaca la necesidad de industrializar el sector, ya que el 72% de los insumos mineros son importados. Los dirigentes, por su parte, demandan una cumbre nacional para revisar la Ley N° 535 de Minería.
Un sector en espera de decisiones estratégicas
La situación actual tiene implicaciones directas en la economía nacional por la caída de la producción. La solución requiere una decisión estratégica del Gobierno para garantizar el suministro de insumos críticos, mientras los actores del sector esperan medidas concretas y una revisión del marco normativo que regula la actividad.