Péter Magyar no llamará a Putin pero le pedirá el fin de la guerra si este llama
El primer ministro electo de Hungría, Péter Magyar, declaró que no llamará a Vladímir Putin, pero que atendería su llamada para pedirle el fin de la guerra en Ucrania. Magyar, cuyo partido Tisza obtuvo una mayoría de dos tercios, ya ha contactado con líderes europeos y marca un cambio tras 16 años de Gobierno de Viktor Orbán.
Un nuevo rumbo en política exterior
Péter Magyar establece una postura clara hacia Rusia. Aseguró que “si Vladímir Putin llama, contestaré el teléfono”, aunque no cree que ocurra. En tal caso, su mensaje sería pedir el cese de la guerra. Moscú ha reaccionado, diciendo que respeta su victoria y espera mantener relaciones pragmáticas.
Relaciones con la UE y Estados Unidos
Magyar ha hablado ya con diez líderes europeos, incluida la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Subrayó que “Hungría ha elegido Europa” y que su interés es ingresar en la eurozona. Respecto a EE.UU., no llamará a Donald Trump, pero si este llama, le invitará al aniversario del alzamiento húngaro de 1956, recordando que son “aliados fuertes en la OTAN”.
Antecedentes: el fin de una era
La victoria de Magyar pone fin a 16 años de Gobierno continuado de Viktor Orbán. El partido Tisza logró una “super mayoría” de dos tercios en el parlamento, lo que le permite cambiar la constitución. Magyar afirmó que los votantes no solo buscaban un cambio de gobierno, sino un “cambio de régimen completo”.
Cierre: implicaciones y denuncias
El nuevo primer ministro electo denunció que el ministro de Exteriores saliente, Péter Szijjártó, estaba destruyendo documentos confidenciales sobre sanciones a Rusia. Esta acusación se suma al escrutinio previo sobre los vínculos del Gobierno de Orbán con Moscú. Magyar enfatizó que Ucrania es la víctima en el conflicto, distanciándose así de la narrativa del Gobierno anterior.