El petróleo y el gas se mantendrán caros en Europa pese al alto el fuego en Irán
Los precios de la energía en Europa podrían seguir altos durante un tiempo, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El conflicto causó la mayor interrupción del suministro petrolero mundial y daños en infraestructuras clave.
Impacto prolongado en el suministro energético
La guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han provocado la mayor interrupción de suministro de la historia del mercado petrolero mundial. Se prevé un impacto plurianual en el suministro de gas. El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, afirma que no se volverá a la normalidad en un futuro previsible incluso con paz.
Efecto en los precios del crudo
El precio del petróleo Brent pasó de 72-73 dólares por barril antes de la guerra a rozar los 120 dólares. Tras el alto el fuego, el precio se mantiene en torno a los 93 dólares. Un encarecimiento de 10 dólares del barril añade entre 3 y 6 céntimos por litro para los consumidores europeos.
Efecto en los precios del gas
Los futuros del gas en Europa aumentaron hasta 50€/MWh desde 35,5€/MWh antes del conflicto. Tras el alto el fuego, el precio se estabilizó en torno a 44€/MWh. En muchos países, el precio de la electricidad lo marca la fuente más cara, que a menudo es el gas.
Factores que mantienen altos los costes
Más allá de la oferta física, la incertidumbre y los costes logísticos desempeñan un papel clave. Los costes de envío se dispararon: el Baltic Dirty Tanker Index alcanzó un récord de 3.737 puntos. Las primas de los seguros de riesgo de guerra se cuadruplicaron.
Daños en la infraestructura crítica
La oferta sigue siendo escasa tras los daños en más de 40 activos energéticos. Ras Laffan, la mayor planta de GNL del mundo, en Catar, ha sufrido daños. QatarEnergy declaró fuerza mayor y la recuperación podría tardar hasta cinco años.
La dependencia europea del mercado global
Europa importa entre el 80% y el 85% de su petróleo. Aunque solo un 4% del crudo que transitaba por Ormuz era para Europa, la mayor parte del comercio mundial se fija en función del Brent. Cerca del 40% del gas que consume Europa proviene del GNL, un mercado global.
Competencia por los suministros
Europa obtiene alrededor del 8% de su GNL de Catar. La competencia con Asia por el suministro disponible podría seguir empujando los precios al alza, según el especialista Ethan Tillcock de ICIS.
Herramientas limitadas y perspectivas futuras
Europa dispone de herramientas como reservas estratégicas y medidas nacionales, pero solo pueden aliviar la situación de forma temporal, según Andrei Covatariu del Atlantic Council. Una bajada sostenida de precios para los consumidores tardaría meses.
Escenario tras un posible acuerdo de paz
Incluso con un acuerdo, las reparaciones de infraestructuras podrían prolongarse durante meses o años, lo que mantendría la oferta ajustada. Covatariu señala que la percepción de cuánto va a durar el fin del conflicto importa tanto como el propio acuerdo.