Irán considera irrazonable negociar por violaciones al plan de paz
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que las violaciones a puntos clave del plan de paz hacen irrazonable un alto el fuego o negociar. La base para negociar, según Teherán, ha sido violada antes de comenzar las conversaciones. Esto ocurre en el contexto de un conflicto iniciado el 28 de febrero y de unas negociaciones previstas en Islamabad.
Desconfianza histórica y violaciones concretas
Qalibaf atribuye la postura a la desconfianza histórica hacia Estados Unidos por repetidas violaciones a compromisos. El plan iraní incluía el compromiso de no fabricar armas nucleares, el levantamiento de sanciones y un fondo de compensación. Tres cláusulas han sido violadas, según el dirigente: el alto el fuego en Líbano, la prohibición de violar el espacio aéreo iraní y el reconocimiento del derecho a enriquecer uranio.
El punto conflictivo del Líbano
La primera violación señalada es la referida a un alto el fuego en el Líbano. Mientras mediadores paquistaníes sostenían que el acuerdo incluía Líbano, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que no está incluido debido a Hezbollah. Trump describió los ataques israelíes en territorio libanés como una escaramuza separada.
Incidentes que tensan el frágil proceso
Otra violación alegada es la incursión de un dron en el espacio aéreo iraní, destruido en la provincia de Fars. Para Irán, esto quebranta la cláusula que prohíbe violaciones aéreas. Estas alegaciones contrastan con el anuncio previo de Trump sobre un alto el fuego de dos semanas y una reapertura temporal del estrecho de Ormuz.
Antecedentes del plan iraní
Las negociaciones para un acuerdo de paz, fijadas en Islamabad, tenían como base un plan de diez puntos presentado por Teherán. Este plan incluía muchas de las demandas iraníes previas a la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel. Irán asegura ahora que puntos clave de esa propuesta no se han respetado.
Cierre: Implicaciones para las negociaciones
La declaración de Qalibaf pone en tela de juicio la validez inmediata de las negociaciones. La posición iraní se fundamenta en violaciones concretas que, según su visión, invalidan la base del diálogo. El proceso de paz enfrenta un nuevo obstáculo derivado de la desconfianza y los hechos ocurridos en el terreno.