Gobierno ordena habilitar tarjetas para compras en el exterior desde este miércoles
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó que desde este miércoles a las 8:00 todas las entidades del sistema financiero deben habilitar el uso de tarjetas de crédito y débito para compras en el exterior. La medida fue ordenada tras un plazo de 48 horas dado a los bancos para adecuar sus sistemas. El BCB y la ASFI ya emitieron la normativa correspondiente.
Fin a las restricciones bancarias
El ministro advirtió que no hay excusas para los bancos y afirmó que «ya no habría ningún pretexto» para que alguna entidad argumente problemas técnicos. Esta habilitación pone fin a las restricciones implementadas durante la gestión del expresidente Luis Arce.
Marco de un reordenamiento económico
Espinoza enmarcó la disposición en un proceso de «reordenamiento de la economía». Recordó que meses atrás el país enfrentaba múltiples tipos de cambio e inflación cercana al 20%, pero ahora se registran «mejoras considerables» con operaciones cambiarias normalizadas.
Hacia un nuevo esquema cambiario
La autoridad señaló que el tipo de cambio referencial se mantiene vigente para estas transacciones con tarjeta. Paralelamente, el Gobierno avanza hacia un esquema de cambio flotante que, según su visión, permitirá un mayor equilibrio para los sectores exportador e importador.
Un paso en la nueva regulación
«Hay que ir generando nueva regulación y este paso que hemos dado el día de ayer es uno más de los pasos en esa línea», sostuvo el Ministro de Economía. La medida es presentada como parte de una secuencia de acciones para modificar el sistema.
Antecedentes: Restricciones y plazo de adecuación
Las entidades financieras contaron con un plazo de 48 horas para adecuar sus sistemas tras las restricciones implementadas durante la gestión del expresidente Luis Arce. Tanto el BCB como la ASFI ya emitieron la normativa correspondiente para esta habilitación.
Cierre: Normalización y flotación cambiaria
La habilitación de tarjetas para el exterior se enmarca en la normalización de las operaciones cambiarias y la desaceleración inflacionaria reportada por el Gobierno. El anuncio anticipa una transición hacia un tipo de cambio flotante como objetivo de política económica.