Tres ‘bromistas tecnológicos’ convierten un callejón en un mural colaborativo
Un proyecto de arte digital permitirá a usuarios de internet decidir el diseño de un mural en un callejón de San Francisco. Tres residentes adquirieron una servidumbre inútil por 26.000 dólares y la pavimentaron. Ahora lanzan una web para que el público envíe y vote obras.
De callejón sin valor a lienzo comunitario
Los impulsores son Patrick Hultquist, Theo Bleier y Riley Walz, este último ex empleado de OpenAI. Compraron el terreno a JJ Hollingsworth, quien lo había adquirido por error. La plataforma Paint a Street acepta dibujos digitales de baja resolución. Los usuarios votan las propuestas. Las 1.280 más votadas formarán un collage en una lona adhesiva de 80 pies.
Financiación y moderación del contenido
La obra se financiará mediante una subasta para nombrar la calle, que superó los 100.000 dólares en una hora. Un programa de IA moderará el contenido y marcará imágenes inapropiadas para revisión manual. El sistema está inspirado en el proyecto r/place de Reddit, pero con una curación más estricta.
Antecedentes: Una compra accidental
El origen del proyecto fue la compra accidental de una servidumbre de 82 pies por 25.000 dólares en una subasta. La propietaria, JJ Hollingsworth, no podía construir en ella ni asegurarla, por lo que la vendió a los tres organizadores.
Cierre: Objetivo de atracción turística
Los organizadores buscan convertir el lugar en una atracción turística de San Francisco. Un vecino, Stanton Glantz, lo describe como una muestra de la «rareza» de la ciudad. Para la antigua propietaria, el proyecto artístico supone una solución positiva a su costoso problema inicial.