Noruega celebra la tradición del ‘påskekrim’, crimen ficción en Pascua
La tradición se inició en 1923 con una novela y una campaña de marketing que confundió a los lectores. Durante la Pascua, los noruegos se retiran a cabañas para leer y ver historias de crimen, una costumbre nacional que llena librerías y bibliotecas de este género.
Un origen literario con ingenio
Todo comenzó con la novela «Bergenstoget plyndret i nat» (1923). Su editor imprimió el título bajo el cabeceral de un periódico nacional antes de Pascua, haciendo creer a los lectores que era una noticia real. Esta confusión generó una gran publicidad y ventas, asociando para siempre la Pascua con la ficción criminal.
Una celebración nacional visible
Merete Lie, directora de la Biblioteca Deichman en Oslo, afirma que «no hay una sola librería o biblioteca» en Noruega que no promocione el crimen ficción en esta época. El festival Krimifestivalen en Oslo y decoraciones temáticas en establecimientos son parte de la tradición.
El ritual de la cabaña y los actores clave
La forma más popular de celebrarlo es retirarse a una cabaña en la montaña durante las vacaciones, que duran hasta 10 días. Este año, el estreno en Netflix de «Detective Hole», basada en las novelas de Jo Nesbø, se programó para coincidir con el ‘påskekrim’.
Un fenómeno para todas las edades
A diferencia de otros países, el ‘påskekrim’ es un asunto familiar. Los niños leen series de misterio y los adolescentes, romances con protagonistas asesinos. Un evento destacado es el misterio gráfico en los cartones de leche TINE, que llega a entre nueve y diez millones de unidades.
Paisaje y carácter nacional como inspiración
Lie sugiere que el amor por este género puede deberse al carácter introspectivo noruego y al paisaje dramático y oscuro del país. A pesar de ser una de las naciones más seguras del mundo, esta tradición centenaria sigue floreciendo, con una nueva adaptación cinematográfica del libro original anunciada para 2027.
Una tradición que traspasa fronteras
La esencia del ‘påskekrim’ se define por una atmósfera de cabaña acogedora, paisajes nevados y una buena historia. Aunque muchos eventos son en noruego, los visitantes pueden sumergirse alquilando una cabaña, llevando novelas y viajando en el tren Oslo-Bergen, escenario de la novela original. La tradición se exporta, con seguidores en otros países, como el Reino Unido, celebrando con sus propias maratones de series nórdicas.