La ficción erótica de hadas recupera su origen medieval peligroso y sexual
El anuncio de dos nuevas novelas de Sarah J. Maas hizo subir un 20% la cotización de su editorial. El género ‘romantasy’ de hadas, con heroínas en mundos feéricos y relaciones intensas, vive un auge editorial. Su contenido erótico, llamado ‘spiciness’, no es nuevo, sino que retoma la tradición folclórica de seres sobrenaturales seductores y peligrosos.
Éxito editorial con raíces antiguas
El género romantasy de hadas o ‘faerie smut’ protagoniza un boom literario. La autora Sarah J. Maas, con más de 70 millones de libros vendidos en 40 idiomas, es su principal exponente. Su serie A Court of Thorns and Roses (ACOTAR) incluye un personaje llamado Tamlin, inspirado en el antiguo romance escocés de Tam Lin. Las hadas aquí no son benévolas, sino seres complejos, peligrosos y sexuales, como en el folclore original.
Folclore medieval de seducción y peligro
El libro Fairies: A History, de Francis Young, explica el vínculo histórico. La balada de Tam Lin (1540) tiene un fuerte subtexto sexual: la protagonista Janet rescata al hombre cautivo de la Reina de las Hadas. La tradición nórdica tiene a la ‘skogsrå’, un espíritu del bosque seductor y mortal. Otras leyendas, como la de Mélusine (1393), tratan sobre uniones entre humanos y seres feéricos, como la mujer foca.
De seres temibles a hadas benévolas
La transformación de las hadas en seres alados y bondadosos es relativamente reciente. Según el libro Magical Folk, las primeras alas aparecieron en pinturas del siglo XVIII. La creencia en hadas decayó desde mediados del siglo XIX, posiblemente por la industrialización y el escepticismo científico. JM Barrie combinó ambas tradiciones en Campanilla, un hada de apariencia adorable pero con celos sexuales y comportamiento cruel.
Explosión actual del género
Katie Fraser, de The Bookseller, atribuye el éxito actual a la búsqueda de evasión y consuelo por parte de los lectores. Rechaza el término ‘porno de hadas’ porque, aunque hay sexo, las novelas también incluyen tramas dinámicas y agencia femenina. Kelly Fitzgerald, de University College Dublin, señala que la ficción romántica siempre ha tenido mayor audiencia femenina y responde a una necesidad narrativa actual.
Un legado narrativo que perdura
Las novelas de romantasy de hadas actuales beben directamente de una tradición folclórica milenaria. Su popularidad demuestra la vigencia de arquetipos narrativos como la seducción por lo peligroso y el rescate activo por parte de heroínas. El género conecta el imaginario medieval con los gustos literarios contemporáneos, priorizando la fantasía y la agencia femenina.