Asosur denuncia que la ANH solo controla 5 de 22 parámetros de calidad del combustible
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) solo verifica cinco de los veintidós parámetros de calidad en sus controles de combustible, según la denuncia de la Asociación de Comercializadores Privados de Hidrocarburos (Asosur). La gerente de Asosur, Carla Zuleta, reveló que los tres laboratorios móviles de la ANH no pueden detectar sustancias como el manganeso, vinculado a daños en vehículos.
Controles insuficientes en los laboratorios
La gerente de Asosur, Carla Zuleta, declaró que los laboratorios móviles de la ANH certifican solo cinco ítems de las veintidós especificaciones exigidas por el Decreto Supremo 4718. Este control básico no detecta la goma ni el manganeso, sustancia esta última señalada como causante de daños en el parque automotor.
Repercusión y medidas de presión
Las denuncias sobre «gasolina basura» llevaron a choferes federados a paralizar La Paz y El Alto durante dos días. Tras un acuerdo con el Gobierno, se levantó el paro. El pacto incluye operativos de control en plantas de despacho, posibilidad de clausura de surtidores con combustible contaminado y resarcimiento de daños en tres días.
Posición de los comercializadores privados
Asosur rechaza la clausura de surtidores si se halla combustible defectuoso, argumentando que son el último eslabón de la cadena. Los propietarios de estaciones exigen a la ANH y a YPFB una «muestra testigo» para contrastar si la petrolera estatal cumple con los estándares. Zuleta pidió una reunión conjunta con choferes para identificar a los responsables.
Marco normativo del control
Los estándares de calidad para los productos que comercializa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) están establecidos en el Decreto Supremo 4718. Esta norma fija los veintidós parámetros de control del combustible antes de su comercialización.
Implicaciones del control deficiente
La denuncia pone en evidencia una brecha significativa en el sistema de control de calidad de los combustibles. La situación genera disputa sobre la responsabilidad en la cadena de suministro y mantiene la alerta sobre posibles daños al parque automotor.