Choferes de La Paz y El Alto paralizan ciudades en paro por gasolina defectuosa
El paro de transportistas cumple un 95% de adhesión según sus dirigentes. Este miércoles 25 de marzo de 2026, centenares de vehículos bloquean vías principales en protesta por la mala calidad del combustible y la falta de resarcimiento por daños. Los choferes exigen hablar directamente con el presidente Rodrigo Paz, descartando diálogo con ministros por pérdida de credibilidad.
Bloqueo total y exigencias sin cumplir
Los dirigentes, como Santos Escalante, afirman que no se ha beneficiado a ningún socio con el resarcimiento. Esta declaración contrasta con los datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que reportó un desembolso de 1,5 millones de bolivianos para más de 1.000 afectados. La medida de fuerza se mantiene por el incumplimiento de acuerdos previos sobre calidad y compensaciones.
Repercusión en la movilidad y la respuesta estatal
La paralización obliga a los vecinos a caminar y colapsa las líneas de teleférico. La Policía se encuentra movilizada en distintos sectores. Los transportistas usan sus vehículos para obstaculizar puntos estratégicos, dejando a los pasajeros como los más perjudicados.
Ruptura del diálogo con el gobierno
Los choferes anuncian que ya no aceptarán reuniones con ningún ministro. Argumentan que los funcionarios perdieron la credibilidad al incumplir compromisos verbales y escritos. La dirigencia espera ahora una convocatoria directa del presidente para encontrar una solución.
Antecedentes del conflicto
La protesta surge por la mala calidad de la gasolina y en demanda del cumplimiento del resarcimiento a los vehículos dañados. YPFB aseguró haber realizado desembolsos, pero los transportistas denuncian que a la fecha ningún socio se ha beneficiado.
Implicaciones de una paralización indefinida
La situación mantiene bloqueadas las principales vías de La Paz y El Alto. La medida afecta la economía y la movilidad urbana, mientras se aguarda una respuesta del gobierno nacional. El conflicto evidencia una crisis de confianza entre el sector transportista y las autoridades ministeriales.