COB rechaza reforma laboral y anuncia movilizaciones nacionales
La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó cualquier modificación a la Ley General del Trabajo y convocó movilizaciones para la próxima semana. El pronunciamiento responde a la propuesta del presidente Rodrigo Paz de modernizar la normativa de 1939. El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que no permitirán cambios que afecten conquistas sociales.
Posiciones enfrentadas sobre la ley laboral
El ampliado de la COB determinó el rechazo contundente a la modificación de la ley. Argollo manifestó que el Gobierno «responde a intereses empresariales». En febrero, el presidente Paz planteó la necesidad de actualizar la norma, argumentando que el país enfrenta una informalidad laboral cercana al 85% y que se deben generar condiciones para ampliar el empleo formal.
Inicio de las protestas y entrega de pliego
Las movilizaciones comenzarán el martes con una marcha para entregar el pliego petitorio 2026 al Gobierno. Argollo afirmó que atenderlo «no es un favor, es una obligación». El presidente Paz, por su parte, cuestionó el enfoque de las demandas, pidiendo a los sectores que presenten «acuerdos de trabajo» conjuntos.
Pronunciamiento sobre otros temas de coyuntura
Además del tema laboral, la COB se pronunció sobre el caso de las «narcomaletas», la calidad del combustible y el accidente aéreo en El Alto, exigiendo esclarecer responsabilidades. En el ámbito institucional, declaró personas no gratas a tres individuos por impulsar una ley antibloqueos sin socialización.
Antecedentes de la disputa legal
El conflicto se origina en la propuesta del presidente Rodrigo Paz de «modernizar» la Ley General del Trabajo vigente desde 1939. El mandatario argumenta que la norma ya no responde a la realidad actual del mercado laboral boliviano.
Cierre y advertencia institucional
La COB advirtió sobre una supuesta intención de designar «a dedo» a vocales del Tribunal Constitucional Plurinacional. Argollo pidió respeto a la Constitución. Las movilizaciones marcarán el inicio de un pulso entre el ente obrero y el Gobierno nacional.