Volkswagen negocia fabricar componentes para el sistema antimisiles israelí
El gigante automovilístico alemán Volkswagen está en negociaciones avanzadas para fabricar partes del sistema de defensa antimisiles israelí Cúpula de Hierro. El acuerdo, pendiente del visto bueno del gobierno alemán, se cerraría con la empresa pública israelí Rafael Advanced Defence Systems. El objetivo es mantener empleos en plantas con exceso de capacidad y acelerar la producción de armamento.
Un acuerdo estratégico para la industria
La negociación busca reconvertir capacidad industrial ociosa hacia la producción militar. La planta de Volkswagen en Osnabrück, dedicada a modelos deportivos y con futuro incierto, sería la encargada de fabricar los lanzadores y los camiones pesados para el sistema. Los misiles interceptores los produciría Rafael en una fábrica separada en Alemania.
Contexto de la carrera armamentística
La demanda europea de sistemas de defensa antiaérea ha aumentado, tanto para apoyar a Ucrania como para reabastecer arsenales propios. Este acuerdo permitiría a Volkswagen diversificar su producción ante la pérdida de competitividad en automoción eléctrica y la competencia china.
Antecedentes bélicos del fabricante
No es la primera incursión de Volkswagen en la industria militar. Durante la Segunda Guerra Mundial, la empresa fabricó vehículos militares y las bombas voladoras V-1. Recientemente, su filial MAN colabora con Rheinmetall en la fabricación de transportes de tropas.
Implicaciones y plazos del proyecto
Los primeros componentes podrían producirse en 12 a 18 meses. El acuerdo salvaguardaría unos 2.300 puestos de trabajo directos en Osnabrück. La inversión para adaptar la planta se considera reducida. Los sindicatos anticipan una alta aceptación entre los trabajadores ante la amenaza de cierre.