Velasco respeta alianzas rivales pero prioriza acuerdos con la población
Juan Pablo Velasco, candidato de Libre a la Gobernación de Santa Cruz, obtuvo el 28,3% de los votos en la primera vuelta. Se perfila a una segunda vuelta contra Otto Ritter. Velasco afirma que su prioridad son los acuerdos con la ciudadanía y no las alianzas políticas.
Enfoque en soluciones concretas antes que pactos
El candidato manifestó respeto por las posibles alianzas de sus rivales, pero dejó claro que no son la prioridad de su movimiento. “Las alianzas que otros hacen las respetamos, pero no son nuestra prioridad”, declaró Velasco. Enfatizó que su trabajo se centra en acuerdos directos con la población para abordar problemas específicos.
Una segunda vuelta casi definida
Según resultados preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la diferencia con Otto Ritter es de menos de dos puntos. Luis Fernando Camacho, en tercer lugar, ya inició su proceso de transición, lo que consolida el escenario de balotaje entre Velasco y Ritter. Ritter confirmó haber tenido conversaciones con otras fuerzas políticas, incluido Creemos.
Crítica a los acuerdos de cúpula
Velasco cuestionó la efectividad de las alianzas entre dirigentes. “Una levantada de mano con algún otro actor político no creo que solucione problemas”, afirmó, poniendo como ejemplo la falta de alcantarillado en Pailón o de agua potable en Camiri. Pese a ello, dejó abierta la posibilidad de diálogo al señalar que “tiene las puertas abiertas para todos”.
El camino hacia la Gobernación
El proceso electoral avanza hacia la segunda vuelta. Mientras Otto Ritter busca activamente alianzas políticas, Juan Pablo Velasco insiste en construir su respaldo desde la base social. La decisión final quedará en manos del Cómputo Oficial del TSE, que definirá los porcentajes exactos de la primera vuelta.
Cierre: Una disputa con estrategias opuestas
La contienda por la Gobernación de Santa Cruz presenta dos modelos de campaña. Por un lado, la búsqueda de alianzas entre partidos y, por otro, la apuesta por el contacto directo con los votantes para abordar demandas locales concretas. El resultado definirá el estilo de gestión del próximo gobierno departamental.