Presidente del TSE anuncia modificación de la ley electoral vigente
Gustavo Ávila, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), declaró que la normativa electoral «ya debe cambiarse». La afirmación la realizó este lunes en un programa de televisión. Ávila señaló que varios aspectos de la ley actual generan incertidumbre y son ilógicos, basándose en experiencias de los últimos cuatro procesos electorales.
Plazos «ilógicos» y cambios urgentes
El titular del TSE criticó que la ley permita «presentar demandas de inhabilitación de candidatos hasta tres días antes de los comicios». Considera que este plazo imposibilita la modificación de las papeletas de sufragio, ya impresas. Este problema se evidenció en las elecciones subnacionales con candidatos a la Alcaldía de El Alto que residían en La Paz, quienes fueron inhabilitados a última hora pero permanecieron en las papeletas.
Otros puntos bajo revisión
Ávila enumeró otros artículos a modificar. Cuestionó el voto obligatorio junto a la prohibición de circulación vehicular el día de la elección, calificándolo de ilógico y anunciando su suspensión. También mencionó la «sustitución de candidatura 72 horas antes» y los plazos para presentar inhabilitaciones. El Órgano Electoral planea incluir en la nueva normativa la regulación de debates, encuestas y propaganda en medios digitales.
Antecedentes: Una ley de otra época
El presidente del TSE fundamenta la necesidad de cambio en las experiencias recopiladas durante los últimos cuatro procesos electorales y las observaciones de misiones internacionales. La ley vigente contiene disposiciones que, en la práctica, han demostrado generar problemas operativos y de seguridad jurídica.
Cierre: Un proceso de actualización en marcha
El Tribunal Supremo Electoral procederá a la modificación de la ley. El anuncio implica el inicio de un proceso formal para actualizar el marco normativo, con el objetivo declarado de eliminar incongruencias y adaptar la legislación a los nuevos retos, como la propaganda digital. La reforma buscará dotar de mayor certeza a los procesos electorales futuros.