Paz afronta su primera prueba electoral en comicios regionales bolivianos
El presidente Rodrigo Paz busca consolidar su proyecto político en las elecciones subnacionales de este domingo. Se eligen 5.432 autoridades, incluyendo 9 gobernadores y 335 alcaldes. Su estrategia se basa en la coalición Unidos por la Patria, con candidaturas consideradas débiles en ciudades clave según analistas.
Una coalición diversa para el control territorial
Paz no participa con su partido original, el PDC, sino con su agrupación PG dentro de la coalición Unidos por la Patria. Esta alianza incluye a figuras regionales como el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, que busca la reelección, y al exalcalde de La Paz, Luis Revilla, que aspira a la gobernación paceña. En Cochabamba, el candidato oficialista es el empresario Wilfredo Morales.
La batalla estratégica en Santa Cruz y la liquidez política
El analista Gonzalo Mendieta señala que la batalla estratégica para Paz se librará en Santa Cruz. Allí, la disputa por la gobernación es entre Camacho y el candidato de Libre, Juan Pablo Velasco. Mendieta afirma que la realidad política boliviana es bastante líquida, sin partidos estables. Considera que, aunque los candidatos oficialistas no ganen, el Gobierno podría lograr pactos pragmáticos con los ganadores.
Un enfoque distinto al del MAS
El presidente no ha participado activamente en las campañas oficialistas, a diferencia de sus predecesores Evo Morales y Luis Arce. Paz declaró que su Gobierno participa sin querer direccionar la voluntad del pueblo boliviano. En contraste, el vicepresidente Edmand Lara, declarado opositor a Paz, ha estado muy activo en apoyar candidatos.
El reto de transmitir popularidad y las expectativas futuras
Mendieta apunta que la evidente aceptación de Paz, del 65%, quizás no le alcance para transmitir votos a sus candidatos. Los que logran un papel en estos comicios son los que tienen marca propia, como Camacho y Revilla. La expectativa gubernamental es que, una vez elegidas las nuevas autoridades, se pueda avanzar en reformas como la promesa de Paz del 50/50 para una nueva distribución de recursos del Estado.
Antecedentes del poder territorial en Bolivia
En las elecciones regionales de 2010 y 2015, el entonces gubernamental MAS logró seis gobernaciones y más de 220 alcaldías. En 2021, quedó con tres gobiernos departamentales y ganó 240 alcaldías. En estos comicios, el MAS participa bajo la alianza Unidos por los Pueblos.
Cierre: Una prueba de fuego para la gobernabilidad
El resultado de estas elecciones subnacionales definirá la capacidad de Paz para irradiar su proyecto político en el territorio. La composición de las nuevas gobernaciones y alcaldías determinará el margen de maniobra del Ejecutivo para impulsar sus reformas y establecer alianzas pragmáticas en un escenario político fragmentado.