Damnificados retiran lodo de viviendas y calles tras inundaciones en el norte cruceño
Familias de varios municipios afectados por las lluvias intentan recuperar sus pertenencias y limpiar sus comunidades. La alerta por posibles nuevos desbordes de ríos se mantiene activa. Los damnificados relatan la pérdida total de sus enseres y dependen de la ayuda solidaria para subsistir.
La lucha por la normalidad en medio del barro
En localidades como Abapó, las personas afectadas intentan retomar la normalidad. Dalcy Challapa perdió su vivienda y sus pertenencias, incluyendo medicamentos para su tratamiento de hepatitis. Reciben víveres y frazadas de ayuda, pero el temor a nuevas lluvias persiste. En Cabezas, el desastre afectó los servicios básicos y el Gobierno Municipal reprogramó la recolección de basura por daños en los caminos al vertedero.
Acciones municipales y comunitarias
En Santa Fe, el municipio desplegó maquinaria pesada para abrir canales y facilitar el desagüe. La hermana Federica hizo un llamado público para que voluntarios ayuden a limpiar el coliseo local, lleno de barro, y así evitar focos de infección. El subalcalde Alberto Huanca informó que se ejecutan trabajos de canalización en barrios anegados como 1 de Mayo, San Lorenzo y Progreso.
Problemas expuestos en el norte
En Yapacaní, las familias esperan que bajen las aguas para salir de sus comunidades. Las lluvias dejaron al descubierto la precariedad del centro broncopulmonar del municipio, que sufre de muchas goteras. En Santa Carlos, se realizaron tareas de limpieza de canales.
Un panorama de pérdidas y esfuerzo
La situación general muestra a damnificados realizando tareas de limpieza mientras esperan ayuda. La repercusión inmediata incluye la pérdida de viviendas, enseres, problemas de salud y la interrupción de servicios municipales básicos. Los actores principales son las familias afectadas, los gobiernos municipales y organizaciones que brindan ayuda solidaria.