Hat Yai lucha por recuperarse tras las inundaciones de noviembre de 2025
Más del 40% de hoteles, comercios y restaurantes permanecen cerrados en la ciudad tailandesa de Hat Yai, tres meses después de las graves inundaciones. La economía local, aún afectada por la pandemia, no se recupera y el sector empresarial duda en invertir ante el alto riesgo de nuevos desastres.
Una economía paralizada por la catástrofe
La ciudad, un hub turístico del sur de Tailandia, no celebró con normalidad su principal festival del Año Nuevo Chino. La actividad se centra en limpiar lodo y retirar escombros. Somporn Siriporananon, de la Cámara de Comercio de Songkhla, expresa la falta de confianza del sector, especialmente de las PYMES, para invertir en la recuperación.
El coste creciente de los desastres
Las pérdidas directas de la inundación de noviembre de 2025 se estiman entre 20.000 y 25.000 millones de baht. Sin embargo, los efectos indirectos por la lenta recuperación podrían elevar el coste real hasta los 300.000 o 400.000 millones de baht, según Somporn. Esta es la cuarta gran inundación en 40 años, cada vez más costosa y mortífera.
Infraestructura gris: una solución insuficiente
Históricamente, la respuesta ha sido la ingeniería a gran escala, como el canal Khlong R.1. Ampliado repetidamente tras cada desastre, su capacidad de flujo se incrementó hasta 1.200 m³/segundo en 2022. Pese a las inversiones multimillonarias, la infraestructura no ha evitado los sucesivos desastres. Un proyecto de carretera de circunvalación de 66 km, presentado como protección, podría alterar los drenajes naturales y fomentar más expansión urbana en zonas de riesgo, según expertos.
Un paisaje urbano que aumenta el riesgo
La expansión urbana en la llanura aluvial, bloqueando drenajes naturales, es un factor clave. El cambio de uso del suelo en la cuenca alta, la colmatación del lago Songkhla y las lluvias más intensas por el cambio climático intensifican el peligro. Los expertos advierten de que una nueva gran inundación podría ocurrir en cinco años o incluso en la próxima temporada de lluvias.
Soluciones basadas en la naturaleza: un camino difícil
Frente a las limitaciones de la infraestructura gris, se habla de Soluciones basadas en la Naturaleza (NbS), como restaurar humedales o reforestar. Chakrit Bhocharuang, de la Fundación Comunitaria Songkhla, aboga por integrar estos enfoques. Sin embargo, la aplicación a gran escala topa con obstáculos institucionales y políticos. La planificación urbana fragmentada y los incentivos económicos centrados en la expansión priorizan tradicionalmente los proyectos de infraestructura dura.
La encrucijada de la planificación
La principal barrera para las NbS, según Chakrit, es un problema de planificación y la falta de incentivos para que las autoridades locales colaboren a la escala de la cuenca del lago Songkhla. No existe un marco institucional para una cooperación tan amplia, necesaria para una protección efectiva contra inundaciones.
Antecedentes: Una ciudad construida contra la naturaleza
Hat Yai se asienta en una llanura aluvial baja donde confluyen dos sistemas fluviales. Su área metropolitana se ha expandido hasta 1.200 km², mucho de este crecimiento en contra del flujo natural del agua, rellenando la llanura y construyendo carreteras que bloquean el drenaje.
Cierre: Un futuro que exige un cambio de modelo
Hat Yai se enfrenta a una encrucijada crítica. Continuar con el modelo de expansión urbana actual agravará el riesgo de inundaciones. Forjar un camino alternativo requiere corregir los fracasos de la planificación del pasado y operar a una escala ecológica, un desafío para el que no hay precedentes en Tailandia.