Lagarde advierte que guerra en Irán puede elevar inflación hasta el 3,5% en 2026
La inflación en la zona euro podría subir hasta el 3,5% o incluso el 4,4% en 2026 si persisten las interrupciones en el suministro energético por el conflicto. El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo los tipos de interés sin cambios este jueves.
Un choque energético con efectos inflacionistas
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, afirmó que la guerra «ha vuelto las perspectivas significativamente más inciertas». El riesgo principal viene de los mercados de petróleo y gas, cuyos precios más altos se trasladan a los consumidores. La previsión base del BCE es una inflación del 2,6% para 2026.
Escenarios adversos sobre la mesa
Lagarde presentó dos escenarios negativos. Con interrupciones limitadas, la inflación llegaría al 3,5%. En un caso severo, con precios energéticos altos más prolongados, podría alcanzar el 4,4%. El BCE vigila los efectos de segunda ronda, donde el choque energético afecta a salarios y servicios.
Crecimiento revisado a la baja
La guerra lastra la economía. El crecimiento del PIB para 2026 se revisó a la baja hasta el 0,9%. Lagarde reconoció que un conflicto prolongado elevaría la inflación y debilitaría la actividad, lo que complica la respuesta de la política monetaria.
Los analistas anticipan un BCE más agresivo
Roman Ziruk, de Ebury, señaló que «el BCE es ahora más proclive a subir los tipos que a bajarlos este año». Sylvain Broyer, de S&P Global Ratings, advirtió que es improbable que la institución muestre la misma paciencia que en el último episodio inflacionista.
Mercados en tensión por el petróleo y el gas
El barril de Brent subió un 55% desde el inicio de la guerra, cotizando en 111 dólares. El precio del gas natural europeo subió un 13%. El ataque a Ras Laffan en Catar avivó los temores. El DAX alemán cayó un 2,39%.
Antecedentes: Una previsión revisada al alza
Las últimas proyecciones del BCE apuntan a una inflación media del 2,6% en 2026, moderándose después. Esta revisión al alza se debe en gran medida a los mayores precios de la energía vinculados al conflicto en Oriente Próximo.
Cierre: Un horizonte de incertidumbre
Con la situación en el estrecho de Ormuz sin resolver, el BCE se enfrenta a un abanico de escenarios inusualmente amplio. El mensaje de Lagarde fue de paciencia vigilante, manteniendo la opción de ajustar los instrumentos si es necesario para devolver la inflación al objetivo del 2%.