Europa enviará misión naval a Ormuz tras la guerra si garantiza la paz
La Unión Europea se compromete a desplegar una fuerza naval en el Estrecho de Ormuz una vez finalice el conflicto, con el único objetivo de mantener la paz y garantizar la seguridad en ese corredor marítimo clave. Los líderes europeos reunidos en Bruselas rechazaron participar en la guerra actual, que consideran ilegal y no suya.
Una promesa condicionada al fin de los combates
Los cancilleres europeos afirmaron que “no es nuestra guerra”. El jefe del Gobierno alemán, Friedrich Merz, declaró: “Estamos dispuestos a ayudar, pero para que eso suceda deben cesar los combates”. La eventual misión necesitaría el visto bueno de Teherán, además de Estados Unidos, Israel y los países de la región.
Composición de la fuerza naval
La misión no sería de la Unión Europea, sino de países voluntarios. Los firmantes iniciales serían Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Países Bajos y Japón. Fuentes diplomáticas indican que, de materializarse, se unirían otros países europeos y buscarían ayuda de naciones como Corea del Sur, India, Pakistán o Australia.
Antecedentes: El distanciamiento europeo del conflicto
Los líderes europeos expresaron en la cumbre de Bruselas que no querían esta guerra, no la empezaron y solo desean que termine. Bart de Wever, líder belga, subrayó la falta de planificación y estrategia de salida. La posición consensuada les permite no criticar abiertamente a Donald Trump, pero sí alejarse de un conflicto en el que no tienen nada que ganar.
Cierre: Prioridades y repercusiones para Europa
La prioridad europea es estabilizar la región y evitar las consecuencias económicas del caos. Europa sufre la subida de los precios de la energía, inflación y presión en las rutas comerciales. Los europeos exigen que se detengan los ataques y se negocie con Irán, respetando la Carta de la ONU. Entienden que la irresponsabilidad de Trump al desatar el conflicto puede darle un golpe económico considerable y que les tocará parte de la labor de estabilización.